Madrid (EFE).- El Congreso ha aprobado este jueves la ley promovida por Sumar para que los nacidos en el Sáhara Occidental antes de 1977 y sus descendientes puedan ser españoles, en un paso que la mayoría de los partidos y los representantes saharauis que han asistido al debate, consideran «histórico».
La ley, de la que según los colectivos saharauis podrían beneficiarse entre 80.000 y 120.000 personas, viene a reparar en parte el «abandono» en el que consideran que les ha dejado el Estado español desde hace medio siglo, cuando se firmaron los acuerdos del 14 de noviembre de 1975, por los que España cedió la administración del Sáhara Occidental.
Abstención de PP y Junts
La votación del dictamen ha salido adelante, como estaba previsto, con el apoyo de los socios del Ejecutivo, la abstención de PP y Junts y el voto en contra de Vox: 168 síes, 31 noes y 145 abstenciones.
Todos los diputados que han respaldado la ley han aplaudido al final de la votación, muchos en pie, salvo los socialistas, y dirigiendo la mirada a la tribuna de invitados, donde un grupo de saharauis lo celebraba con el signo de la victoria.
Durante el debate, que se ha centrado en las enmiendas que han llegado vivas, en este caso todas del PP y que han sido rechazadas, el PSOE se ha arrogado el mérito de esta norma, al subrayar el diputado Artemi Rallo que no sería posible «si no contara con el impulso y el liderazgo» del Gobierno progresista que encabezan los socialistas.
«Nadie nos va a aguar la fiesta, es un día histórico», ha dicho Rallo, que ha aprovechado para cargar contra el PP por «instrumentalizar» a los saharauis y tratarles con indiferencia.

Sin embargo, el PSOE fue el único partido que rechazó la toma en consideración de la ley el 25 de febrero de 2025 y el responsable, según sus socios de Sumar, de que permaneciera enterrada en un cajón durante más de un año.
Ha sido Tesh Sidi, la diputada de Sumar nacida en un campo de refugiados saharaui y niña acogida en España, la protagonista de este debate donde ha advertido antes de la votación que no comparte «ninguna abstención» que se pueda plantear: «Una abstención o un no es estar del lado de Marruecos», ha advertido la diputada.
Con la aprobación de la ley, Tesh Sidi ha señalado que se devuelve el DNI español a aquellos saharauis que un día lo tuvieron «y este Estado se lo quitó». Se repara así una «injusticia histórica», ha subrayado.
El PP ha centrado la defensa de sus enmiendas en atacar a los socialistas por abandonar la «tradicional neutralidad activa» en la cuestión del Sáhara, en marzo de 2022, y alinearse con Rabat, apoyando su plan de autonomía para la excolonia española.
Su diputado Pedro Muñoz también ha criticado a Sumar por impulsar esta ley, además de por convicción, para «lavar su conciencia» al no haber salido «por dignidad» de un gobierno que había abandonado la causa saharaui.
Ha asegurado que siguen defendiendo que los saharauis se puedan nacionalizar, pero «no por carta de naturaleza» como establece la ley.
Igualmente, ha exigido al Gobierno que explique «por qué entregaron el Sáhara a la soberanía marroquí». «Algo huele mal, muy mal en Dinamarca», ha dicho parafraseando la frase de ‘Hamlet’.
Socios piden revertir el apoyo de Sánchez al plan autonomista de Marruecos sobre el Sáhara
Una exigencia que han repetido otros portavoces de la izquierda y algunos, como el PNV y EH Bildu, han reclamado revertir el volantazo de Sánchez respecto del Sáhara.
Los socios habituales del Ejecutivo no han ahorrado críticas por ese cambio de posición, también Junts y ERC, que ha lamentado que hayan «traicionado» las esperanzas de los saharauis, una «vergüenza» que pesará sobre ellos.
Mientras, Podemos ha advertido de que no van a tolerar que la ley sirva de «excusa» para acabar con el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.
El debate de esta iniciativa se produce en medio de la crisis de Ceuta después de la entrada masiva de migrantes los pasados 30 y 31 de julio y el papel que pudo jugar Marruecos y algunos grupos se preguntan si su aprobación tendrá alguna respuesta por parte de Rabat.
La nueva ley tiene que ir ahora al Senado, donde al ser probablemente enmendada, y deberá volver a la Cámara Baja para su aprobación definitiva.
Modificación del Código Civil
La ley prevé que los nacidos en el Sáhara Occidental antes del 29 de septiembre de 1977 y sus descendientes, aun cuando no tengan residencia legal en España, puedan acceder a la nacionalidad por carta de naturaleza aportando determinada documentación, como un DNI español (aunque no esté vigente) o un recibo de inscripción en el censo para el Referéndum del Sáhara Occidental expedido por la ONU.
Además, el texto aprobado este jueves prevé una modificación del Código Civil para incluir a los saharauis entre los colectivos con lazos históricos o culturales con España que tienen derecho a acceder a la nacionalidad tras dos años de residencia legal en nuestro país.
El debate de esta iniciativa se produce en medio de la crisis de Ceuta después de la entrada masiva de migrantes los pasados 30 y 31 de julio y el papel que pudo jugar Marruecos y algunos grupos se preguntan si su aprobación tendrá alguna respuesta por parte de Rabat.
La nueva ley tiene que ir ahora al Senado donde, al ser probablemente enmendada, deberá volver a la Cámara Baja para su aprobación definitiva.
Saharauis celebran la ley
Diferentes colectivos y organizaciones saharauis asentadas en el Sáhara Occidental celebraron la aprobación, aunque se preguntaron si España defenderá sus derechos, en especial frente a Marruecos.
Para Ali Salem Tamek, presidente del Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental (CODESA), la aprobación de la ley constituye un «paso positivo» y «un derecho que puede reparar una parte de una injusticia histórica, pero no debe convertirse en un sustituto del derecho del pueblo saharaui a la libre determinación, ni de la responsabilidad histórica y jurídica de España respecto de la descolonización del Sáhara Occidental».
El activista rechaza, en declaraciones a EFE, que Marruecos pueda interferir en la decisión de España porque «no ostenta la soberanía sobre el Sáhara Occidental y no dispone, conforme al derecho internacional, de una base jurídica que le permita ejercer atributos de soberanía sobre el territorio o imponerle sus leyes nacionales».
Advierte, no obstante, de una cuestión que considera «fundamental»:»¿Estará España realmente dispuesta y será capaz de proteger a los saharauis que obtengan su nacionalidad cuando sufran violaciones de los derechos humanos por parte de la potencia ocupante marroquí? ¿Y defenderá sus derechos fundamentales, principalmente el derecho a la libre determinación?».
Ahmed Ettanji, de Equipe Media, cree que es «un paso histórico y una reparación, pero la nacionalidad española no puede ser solo un pasaporte sino dar derechos a los saharauis en las zonas ocupadas por Marruecos», alerta.
Ettanji considera que la iniciativa «traerá tensión entre Rabat y Madrid» y advierte de que «cuando un saharaui sea agredido por las autoridades de ocupación, España debe ejercer una protección consular e incluso personal».
«Es un avance importante, pero no sustituye el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui. Tampoco la responsabilidad del Gobierno español, que está legitimando la ocupación marroquí», sostiene.

Reparación histórica
Larbi Ennas, exdirigente militar del Polisario y analista afincado en El Aaiún, valora la decisión y «aunque he oído algunas voces que se han alzado por Marruecos intentando sacarle tres patas al tema, es totalmente, absolutamente legal y humanitario hasta cierto punto y no creo que tenga nada que ver con el conflicto, al menos de forma directa».
«Beneficia incluso a todas las partes» porque «seguramente facilitará la solución definitiva, dando más opciones a los saharauis que puedan estar descontentos con el estatus actual».
«España, cierra una página, una asignatura que tenía pendiente con esta colonia concretamente», agrega a EFE, mientras Marruecos «constitucionalmente acepta la doble nacionalidad» y a los simpatizantes del Frente Polisario «se les abren otras puertas que les facilitan muchas cosas, les facilitan el futuro».
Para Mahyub Salek, coordinador del movimiento disidente saharaui Jat Achahid -«El camino del mártir», creado en 2004 como una tendencia independentista enfrentada al Polisario y más próxima al diálogo con Rabat- «los saharauis no quieren esta propuesta por amor a España sino porque quieren tener una nacionalidad europea, para que, si quieren salir o entrar, puedan hacerlo cuando quieran. Eso es lo importante».
Brahim Hameyada, saharaui, fundador y director de la Academia de Idiomas Unamuno, en Dajla, dedicada a mantener y enseñar el español en el Sáhara Occidental, valora esta «reparación histórica de un derecho jurídico», aunque «tardía» porque «los saharauis han estado esperando años», y no en vano, «el Sahara era la provincia 53 de España».
La nueva ley tiene que pasar al Senado, donde al ser probablemente enmendada, deberá volver a la Cámara Baja para su aprobación definitiva.









