Ceuta (EFE).- Al menos ocho personas han sido detenidas y se han producido dos heridos por arma blanca, uno de los cuales permanece hospitalizado, en una noche de tensión en Ceuta, que se ha saldado con enfrentamientos en la zona del Chorrillo y en las naves del Tarajal.
Según han informado a EFE fuentes policiales este sábado, la Policía Nacional ha detenido a ocho personas -seis de ellas de Ceuta y dos migrantes- por su presunta participación en estos incidentes originados en distintas zonas y relacionados con robos con violencia, lesiones y amenazas.
El suceso más grave se ha produico en la zona de la explanada de la playa del Chorrillo, un lugar muy transitado, donde ha habido cinco detenidos por robo con violencia y dos heridos.
Los detenidos son cuatro ceutíes y un marroquí que atracaron a tres migrantes marroquíes con el ánimo de quitarles sus teléfonos móviles.
Una de las víctimas sufrió heridas de arma blanca y está en el hospital, otra sufrió una herida leve en la mano y el tercer atracado salió ileso.
También la Policía Nacional intervino en las naves del Polígono Industrial del Tarajal en un enfrentamiento en el que hubo tres detenidos, con una víctima, un menor de 17 años, al que amenazaron con aerosol de pimienta y una pistola de aire comprimido.
Dos de los detenidos son ceutíes, y el tercero, un migrante marroquí.
Además, en esta misma zona de las naves del Tarajal se han producido varios incidentes por peleas entre los migrantes asentados en el lugar, que se han saldado con un herido por arma blanca en el costado.
Unos cien marroquíes siguen acampados en el solar que ardió
Alrededor de un centenar de marroquíes, la mayoría jóvenes y algunos niños, siguen acampados este sábado en las chabolas que han reconstruido en un solar junto a la entrada del Polígono Industrial del Tarajal de Ceuta, después de que muchas de ellas ardieran el pasado jueves por la noche.
Existe un continuo movimiento de estos acampados en las inmediaciones con la frontera con Marruecos en la que se produjo la entrada masiva de migrantes de finales de julio.
Se trata de un entorno en el que ardieron un total de 42 chabolas y donde aún quedan restos del fuego, como en uno de los coches quemados.
Algunos jóvenes marroquíes han contado a EFE que la noche del viernes al sábado ha sido tranquila, después de que comenzaran a reconstruir las tiendas que desmontó la policía tras el incendio.
Confían en que los nuevos equipamientos que levanta el Gobierno en la zona del puerto de Ceuta estén habilitados pronto y puedan ir a pernoctar allí, mientras esperan que sus casos sean estudiados por las autoridades.

Mientras tanto, algunos dormitan o se asean cerca del mediodía, otros charlan en pequeños corros o mueven algún mueble desvencijado o garrafas de agua para afrontar este sábado.
Hay cierta organización, sobre todo entre quienes prestan atención a las novedades en la zona, y también alivio de que los incidentes que se extendieron hasta la madrugada del viernes no hayan ido a más, como expresan en darija, inglés o francés.









