Madrid (EFE).- Los acampados de la Puerta del Sol valoran este jueves en una asamblea el futuro de la protesta instalada desde hace casi tres semanas en la céntrica plaza madrileña, para decir colectivamente si proceden a levantar el asentamiento y cómo encarar una nueva etapa para trasladar la movilización a los barrios.
Pasadas las 20:00 horas de este jueves ha dado comienzo la asamblea general extraordinaria, tras reuniones previas de los diferentes nodos en los que se divide la acampada: norte, centro y oeste, y sur y este.
El punto único tratado en esta asamblea es si se procede a levantar la acampada porque, en palabras de uno de sus miembros durante la asamblea, «no puede ser eterno».
Por ello, están valorando las fuerzas y los ánimos para proceder a «desacampar» y trasladar a los barrios su movilización que, dada la dimensión del asentamiento, estiman que se produciría en un plazo de siete días.

«Dar una pensada»
Esta semana, en el acta de una asamblea celebrada el pasado martes, ya hablaron por primera vez de «dar una pensada» a cómo levantar la acampada y se emplazaron a este jueves a una nueva asamblea general para establecer cómo hacerlo.
Algunos intervinientes en la reunión de este jueves han valorado también que hay elementos y herramientas que les permiten «seguir adelante», como la reestructuración permanente de la acampada, y se ven «en condiciones de aguantar», por lo valorarán colectivamente cuál será su futuro próximo.
Para que se produzca el levantamiento de la acampada, sus miembros deben estar de acuerdo de trasladar la fuerza de la movilización a los barrios y que tenga «sentido técnico y político», así como que se cristalice «un manifiesto político común», con objetivos claros, y aspiraciones de máximos, ha añadido otro de los participantes en la Asamblea.
A punto de cumplirse tres semanas desde que se instalaron las primeras tiendas de campaña en la Puerta del Sol la acampada continúa por el momento, en medio de una batalla política, con recursos incluidos en la Justicia para su levantamiento.
La acampada comenzó tras la manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid contra la crisis de la vivienda el pasado 26 de septiembre, a raíz del desahucio de Maricarmen Abascal, de su piso de alquiler.








