Madrid (EFE).- Siete de cada diez ciudadanos cree que los menores de hoy vivirán peor que sus padres en su edad adulta y señalan la adicción a las pantallas y a las redes sociales como los principales problemas que tiene la infancia y la adolescencia.
Según el estudio ‘Actitudes y opiniones sobre la infancia y la adolescencia’ publicado este jueves por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) solo un 16 % de los encuestados cree que los menores vivirán mejor que sus padres en un futuro.
La encuesta realizada sobre 6.028 entrevistas a ciudadanos de toda España mayores de 18 años ha sido realizada en las fechas en las que se produjo el desahucio de Maricarmen y también incide en que un 73 % de los españoles considera que la situación de pobreza de los menores «puede mitigarse con compromisos políticos de todos los niveles del Estado (con prestaciones económicas, becas de comedor o evitando desahucios).
Los problemas de los niños y niñas en España
Para el 19 % de los encuestados la adicción a las pantallas, videojuegos y móviles es el principal problema que tienen los niños y niñas en España, mientras que el 17 % sitúa la carencia de educación y valores y el uso excesivo de redes sociales como los primeros problemas entre los adolescentes.

Además de la adicción a las pantallas, la carencia de valores, la falta de atención familiar de los padres y el sistema educativo son los siguientes problemas que señala la sociedad adulta entre los niños y jóvenes.
Más de cinco de cada diez encuestados piensa que los menores están más sobreprotegidos por familiares o centros escolares que hace veinte años y sitúan a la familia como la institución que más se preocupa por protegerles y defenderles, seguida de la escuela.
Casi un 40 % de los entrevistados cree que las administraciones públicas se preocupa «poco o nada» por proteger la infancia y la adolescencia.
Respeto y empatía, valores a inculcar
El respeto, la empatía, y la responsabilidad, son los valores que los adultos destacan como más importantes para inculcar a los menores y casi un 100 % ve importante que los padres compartan con sus hijos tiempo de ocio familiar, además de que inciden en que deberían informarles de los distintos riesgos que les pueden afectar, como el abuso de las tecnología o el consumo de drogas.
En este sentido, el 76 % cree que solo a partir de los 15 años, el menor puede decidir sobre el uso de pantallas, y un escaso 2 % señala que a partir de los 7 años.
Destacan el papel de los centros educativos a la hora de informar sobre estos riesgos al alumnado y el 50 % considera que son «bastante y muy atendidos» en este sentido.
No obstante, el 48,5 % lamenta que no se adapte «nada o muy poco» los puestos para menores con necesidades educativas especiales (con discapacidad física o intelectual u otros trastornos).
Preocupación por el acoso escolar
Hasta un 64 % critica que las escuelas no atiendan adecuadamente las situaciones de acoso y más de la mitad no ve que se dispongan de espacios propios donde estos menores se sientan seguros.

La principal preocupación para el 42 % de los entrevistados es que los testigos «miren para otro lado» y para el 33 % que el acosado tenga dificultad para contarlo.
Casi la mitad de los entrevistados señala que durante su infancia y adolescencia alguna vez le insultaron, humillaron o «le hicieron sentir que no valía nada», mientras que tres de cada diez reconoce que en alguna ocasión le trataron con indiferencia o le ignoraron.
Hasta un 49 % dice que le dieron bofetadas o golpes como castigo en el pasado y un 32 % reconoce que le empujaron o le lanzaron objetos en su infancia o adolescencia.
Si la pregunta se realiza a menores de 40 años, estos porcentajes bajan al 26 %.
Actualmente, el 10,5 % señala que su pareja le controla para saber dónde se encuentra.
Y para el 29 %, sufrir abuso o violencia en el hogar es la circunstancia que más influye para que un menor sea vulnerable, seguida del acoso escolar, de tener una discapacidad física o intelectual y de sufrir extrema pobreza.
Los últimos resultados de este estudio se publicaron en 2005, y entonces las exceso de caprichos y las drogas eran los principales problemas en estas edades.EFE










