EUSKADI TRAS ETA
Imagen de archivo de un hombre con una bandera de Euskadi. EFE/Javier Etxezarreta

Euskadi tras ETA, más nacionalista que nunca, pero con el debate soberanista desinflado

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Vitoria (EFE).- Cuando se cumplen 15 años sin ETA Euskadi es más nacionalista -54 de los 75 escaños del Parlamento- con EH Bildu disputando al PNV la primera posición en votos y los partidos de ámbito estatal en claro retroceso, aunque el debate político y ciudadano sobre el soberanismo y la independencia se ha desinflado.

En estos años ha cambiado el panorama político en el País Vasco. Además de que no hay terrorismo, el vuelco lo ha dado sobre todo EH Bildu, que se ha convertido en un referente para los vascos de izquierdas, independentistas y no.

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Su apuesta por la soberanía sigue presente aunque en menor medida de la que había cuando ETA mataba. Ello ha atraído a un electorado progresista y su imagen a nivel nacional se ha normalizado con su apoyo exterior a las políticas del actual Gobierno de Pedro Sánchez y su posición como un socio fiable.

Sin embargo, en Euskadi no ha logrado esa misma sintonía ni con el PNV ni con el PSE. La coalición soberanista está muy lejos del poder institucional de los jeltzales que, con el apoyo de los socialistas, siguen liderando las principales instituciones vascas.

El PNV mantiene prácticamente su electorado y las formaciones estatales solo suman 21 escaños en la Cámara vasca.

El 20 de octubre de 2011 ETA anunció el cese de la actividad armada. Pocos meses antes, en mayo, el Tribunal Constitucional permitió a Bildu, una coalición de nueva creación formada por Eusko Alkartasuna, Alternativa e independientes de la izquierda abertzale, presentarse a las elecciones municipales del 22 de mayo.

De nuevo la izquierda abertzale volvía al escenario político después de que en 2009 sus distintas marcas fueran ilegalizadas por la Ley de Partidos. No pudieron concurrir a los comicios autonómicos de ese año y debido a ello se produjo un hecho insólito: el PNV, aunque fue la primera fuerza, tuvo que abandonar Ajuria Enea, que ocupó el socialista Patxi López con el apoyo del PP, que a su vez obtuvo la Presidencia del Parlamento Vasco.

La izquierda abertzale regresó con fuerza en 2011 tras su ilegalización

En 2011 Bildu irrumpió con potencia en las elecciones locales. Se hizo con 954 concejalías, por encima de las 872 del PNV que, sin embargo, obtuvo más votos. Los resultados colocaron por primera vez a la izquierda abertzale al frente de la Diputación de Gipuzkoa y del Ayuntamiento de San Sebastián.

EUSKADI TRAS ETA
El lehendakari, Imanol Pradales, en una imagen de archivo. EFE/Adrián Ruiz-Hierro

Un año más tarde se creó la marca Euskal Herria Bildu (EH Bildu) para concurrir a los comicios autonómicos de 2012, en los que se coronó como segunda fuerza en el Parlamento. Desde entonces, salvo en 2016 por el efecto Podemos, ha ido creciendo y en las últimas elecciones al Parlamento Vasco de 2024 obtuvo el mismo número de parlamentarios que el PNV, 27 cada uno.

Ese mismo año, en los comicios europeos, EH Bildu fue el partido más votado y superó al PNV en poco más de 33.000 votos.

PNV y PSE, una coalición consolidada

Sin embargo los abertzales de izquierda no han logrado atraer en los últimos años un socio que les permita liderar una gran institución, lo que si ha conseguido el PNV que en las últimas tres legislaturas está al frente del Ejecutivo vasco en gobiernos de coalición con el PSE, una fórmula que también se aplica en las diputaciones forales y en los ayuntamientos de las capitales.

Al frente de todas estas administraciones están los nacionalistas, a excepción de en Vitoria, que presiden los socialistas.

Acabado el terrorismo las principales preocupaciones de los vascos y sus políticos también han variado. Ahora son equiparables a las del resto de los españoles -vivienda, educación, sanidad, inmigración, inseguridad ciudadana-.

El debate identitario e independentista tiene ahora un perfil más bajo que el que había cuando existía ETA. Los partidos soberanistas no siguieron el camino que se emprendió en Cataluña y que culminó el 1 de octubre de 2017 con el referéndum para decidir su futuro.

El nuevo estatuto, en fase discreta de negociación

Tampoco hoy ocupa titulares el debate para superar el Estatuto de Gernika de 1979. Hay conversaciones discretas pero PNV y EH Bildu quieren que en el acuerdo esté el PSE, por lo que su encaje tendría que ser claramente constitucional para que se diera ese gran acuerdo.

Muy atrás en el tiempo queda el ‘Plan Ibarretxe’, la iniciativa soberanista que llegó al Congreso en 2004 y que fue rechazada. Se planteaba la creación de una comunidad vasca libremente asociada al Estado español, con identidad propia y con el derecho a decidir su futuro.

Ya apenas quedan en Euskadi dirigentes políticos de la etapa del terrorismo. Solo sigue en un puesto relevante el líder de la izquierda abertzale, Arnaldo Otegi, aunque cediendo el poder a personas más jóvenes. Patxi López, lehendakari cuando ETA anunció el cese de la actividad terrorista, está desligado de la política vasca y se ha centrado en la portavocía del PSOE en el Congreso.

Partidos de ámbito estatal en retroceso

De los partidos de ámbito estatal, los socialistas han perdido escaños en Euskadi, de los 16 de 2012 a los 12 en 2024, aunque su influencia es importante al estar en los principales gobiernos.

El PP ha retrocedido tanto en poder institucional como en votos. Llegó a presidir la Diputación de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria y en las últimas elecciones municipales solo fue la lista más votada en 3 pequeños municipios.

Podemos ha desaparecido del Parlamento donde llegó a tener 11 representantes en 2016. Ese año, en las generales, fue incluso la fuerza más votada en Euskadi superando en casi 50.000 votos al PNV.

Actualmente la izquierda estatal solo tiene uno de los 75 parlamentarios del Legislativo vasco a través de Sumar, al igual que Vox, que irrumpió en el Legislativo en la anterior legislatura y mantiene su escaño, aunque rodeado de un cordón sanitario por parte del resto de los partidos, salvo el PP.