Iryo accidente
El lugar del accidente, este miércoles. EFE/Chema Moya

La maquinista intentó arrancar el Iryo dos veces sin éxito y buscó ayuda de la compañía

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Madrid (EFE).- La maquinista del tren Iryo que posteriormente fue embestido por el AVE intentó desbloquear su tren en dos ocasiones y, tras ello, buscó asistencia en el centro de control de la compañía, aunque no la llegó a recibir al registrarse entonces el impacto del otro tren, aseguran a EFE fuentes cercanas a Iryo.

Estas fuentes destacan que, de media, cada intento de reiniciar el sistema tras una caída del sistema LZB lleva entre tres y cuatro minutos, aunque en ninguna de las dos ocasiones logró arrancar el tren.

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También sostienen como hipótesis que la imposibilidad del reinicio podría deberse a que la caída del sistema LZB se dio en 63 kilómetros, una distancia «anormal», según estas fuentes, que destacan que a mayor longitud de la caída, más se tarda en poder reiniciar el sistema.

El tren Iryo se había detenido al encontrar «una señal en blanco» y, «como indica el protocolo», dio inicio a las conversaciones con el centro de control de Adif para gestionar la reanudación de la marcha.

La maquinista del Iryo 6076 transmitió al operario del centro de control de Adif que, tras la caída del sistema LZB, el tren «no le estaba permitiendo reiniciar el sistema LZB» y que «por eso» se encontraba «todavía detenida en la señal de entrada» de Urda, en Toledo.

Según fuentes cercanas a Iryo, la maquinista lo intentó una vez más tras esa primera tentativa y, tras no poder arrancar en una segunda ocasión, contactó con el centro de control de la propia Iryo en busca de asistencia.

En ese momento, y mientras se gestionaba establecer la conexión, recibió el impacto del tren AVE.