Madrid (EFE).- El Tribunal Constitucional ha dado por amnistiados al exvicepresidente de la Generalitat catalana Oriol Junqueras y a los exconsejeros Jordi Turull y Raül Romeva después de que el Tribunal Supremo aplicase la ley de la amnistía para ellos y declarase extinguida su responsabilidad criminal.
La corte de garantías avaló a principios de octubre amnistiar la malversación atribuida a los líderes del ‘procés’ al estudiar un recurso de la exconsejera Dolors Bassa, una doctrina aplicable para el resto, como así hizo hace un par de semanas el Tribunal Supremo respecto a los antiguos miembros del Govern que fueron condenados.
Pero el pleno del TC no había debatido aún los recursos de Junqueras, Turull y Romeva, pese a que el pronunciamiento sobre Bassa les era aplicable.
Resuelta la situación en el Supremo
Ahora los magistrados del Constitucional, en el pleno que celebran esta semana, han abordado los recursos del líder de ERC, el secretario general de Junts y de Romeva y han declarado, por unanimidad, que estos han perdido el objeto, ya que el Supremo ya ha resuelto sobre su situación.
Según informa el TC, en las dos sentencias se constata que, tras el pronunciamiento de la resolución relativa a Dolors Bassa, el Supremo declaró extinguida la responsabilidad criminal del resto de condenados, de manera que procede la extinción de los recursos por pérdida sobrevenida de objeto.
La sentencia en la que el TC avaló amnistiar la malversación atribuida a los líderes del ‘procés’ fue aprobada con el voto de los siete magistrados del ala progresista y la oposición de los cinco magistrados conservadores, que emitieron un duro voto particular.
Al aplicar esa decisión, el Tribunal Supremo se mostró muy crítico con aquella sentencia del TC, al considerar que contenía «consideraciones manifiestamente prescindibles» y «absolutamente innecesarias».
«La corteza de esos vocablos, su innecesaria grandilocuencia revela el deseo de adornar un razonamiento invasivo del ámbito jurisdiccional que corresponde al Tribunal Supremo con expresiones llamadas a camuflar la intensidad de la injerencia», indicó el Supremo.










