Kallas pide a China influir sobre Irán para abrir el estrecho de Ormuz
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y Vicepresidenta de la Comisión Europea, Kaja Kallas, habla ante la prensa a su llegada a la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores (Desarrollo) en Bruselas, Bélgica, 18 de mayo de 2026. EFE/EPA/Olivier Hoslet

Kallas pide a China influir sobre Irán para abrir el estrecho de Ormuz

Bruselas (EuroEFE).- La jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, confió este lunes en que China utilice su influencia sobre Irán para que reabra el estrecho de Ormuz, tras la sintonía mostrada por el presidente chino, Xi Jinping, y el estadounidense, Donald Trump, sobre ese asunto la semana pasada en Pekín.

“Lo positivo fue que Estados Unidos y China coincidieron en que el estrecho de Ormuz debe abrirse”, dijo a la prensa la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Seguridad, a su llegada a un Consejo de ministros de Desarrollo, tras la reunión de Xi y Trump en Pekín.

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“Ahora la pregunta es: ¿qué se puede hacer? China tiene influencia sobre Irán, así que esperemos que se ponga en contacto con Irán para que abra el estrecho de Ormuz”, agregó la política estonia.

Enfatizó que el tráfico por el estrecho de Ormuz tiene un “enorme impacto en los más vulnerables del mundo”.

China es el mayor socio comercial de Irán y su principal potencia aliada.

Desde Pekín la semana pasada, Trump aseguró que Xi y él comparten una visión «muy similar» sobre cómo poner fin al conflicto en Irán, que Estados Unidos e Israel iniciaron a finales de febrero.

«Queremos que se acabe y no queremos que (los iraníes) tengan un arma nuclear y queremos que el estrecho se abra», dijo entonces Trump.

Sobre la posición de la UE, Kallas afirmó: “El problema es que esto es un asunto entre EE. UU. e Irán, y ellos no aceptan ningún tipo de mediación ni ayuda al respecto, así que no tenemos mucha influencia sobre ninguna de las dos partes”.

“Estamos en contacto constante y les decimos que, al menos, deberíamos ponernos de acuerdo en la primera fase: detener los ataques y abrir el estrecho de Ormuz, y luego, a partir de ahí, podríamos negociar los temas más espinosos, pero es muy difícil y, al final, EE. UU. tiene que llegar a un acuerdo con Irán”, concluyó.

Ucrania

La jefa de la diplomacia comunitaria también se refirió a China en cuanto a que “mantiene una estrecha relación con Rusia” y “tiene un papel que desempeñar allí para convencerlos realmente de que pongan fin a la guerra” en Ucrania.

Por lo que respecta a ese conflicto, Kallas indicó que “las conversaciones de paz se encuentran estancadas”.

“Realmente no está pasando nada allí, pero al mismo tiempo vemos que Rusia no se encuentra en la posición más fuerte, y tenemos que presionar para que se sienten a la mesa de negociaciones”, apostilló.

En lo que se refiere a la navegabilidad de Ormuz, Kallas dijo que si se establecen condiciones «ya estás aceptando, de algún modo, que limitar ese paso es legítimo”.

“Estamos intentando presionar y convencer a todas las partes implicadas de que se debe respetar la libertad de navegación, porque vemos otros estrechos en el mundo que podrían utilizarse como arma de forma similar, y eso no beneficia a nadie en el mundo”, puntualizó. 

Reorientar fondos de desarrollo

El ministro neerlandés de Comercio Exterior y Cooperación al Desarrollo, Sjoerd Sjoerdsma (izquierda), y la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas (derecha), asisten a la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores (Desarrollo) en Bruselas, Bélgica, el 18 de mayo de 2026. EFE/EPA/Olivier Hoslet

Kallas aludió también a la posibilidad de “reajustar” los fondos para desarrollar infraestructuras en terceros países si éstos benefician a competidores o, en concreto, apoyan a Rusia o Irán.

“Si tenemos proyectos destinados a apoyar a los países y estos acaban beneficiando a nuestros competidores, entonces también debemos estudiar cómo podemos abordar esta situación, ya que no puede seguir siendo así”, indicó Kallas sobre la iniciativa europea Global Gateway.

“Además, si un socio apoya a Rusia o a Irán, entonces hay que ser flexibles, para que podamos reajustar nuestro compromiso en este caso”, agregó.

La política estonia puso de relieve que los recursos de Global Gateway, que desde 2021 ha movilizado más de 306.000 millones de euros de inversiones público-privadas en proyectos sostenibles en todo el mundo, “son limitados”.

“Significa que debemos actuar de forma más estratégica: hay que determinar dónde nuestra contribución tiene mayor impacto y también dónde coincide con nuestros intereses”, recalcó.

Ayuda humanitaria

Asimismo, Kallas destacó que los ministros también iban a hablar este lunes del futuro de la acción exterior, “teniendo en cuenta que la ayuda al desarrollo está realmente en declive, aunque vemos que Europa sigue siendo el mayor donante mundial de ayuda humanitaria y al desarrollo”.

“Pero si queremos ser un actor geopolítico, tenemos que adoptar un enfoque más estratégico al respecto”, advirtió, y se refirió a “adaptar” las herramientas de la UE, en concreto la ayuda humanitaria, el comercio y las alianzas en materia de seguridad y defensa, a “las necesidades de nuestros socios”.

Todo ello teniendo en cuenta al mismo tiempo, dijo, “nuestros propios intereses, porque para ser un actor geopolítico tiene que funcionar así”.

Por último, Kallas señaló que en el Consejo analizarían el impacto de la guerra en Irán, que “está claro que afecta a los más vulnerables”.

“Tenemos que ver qué podemos hacer al respecto. Estamos profundizando nuestra cooperación con los actores regionales, los países del Golfo, por ejemplo. Pero también estamos apoyando a la ONU para ayudar realmente a los más vulnerables”, indicó.

La jefa de la diplomacia comunitaria recordó que suben los precios de la energía, la inflación, y que hay una “crisis de fertilizantes que afecta a muchos países del mundo y que también podría provocar una hambruna”.