Ginebra (EFE).- El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, ha atacado este lunes el concepto de ‘prioridad nacional’ que intenta imponer Vox al PP y, en línea con anteriores críticas a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha alertado de las consecuencias de privatizar la sanidad y de convertir la salud en un negocio.
Sánchez ha lanzado estas críticas en su intervención ante la 79 Asamblea Mundial de la Salud, que se celebra en Ginebra y donde los 192 países miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) analizan las actuaciones que han de llevarse a cabo antes las cuestiones de salud pública global más urgentes.
El jefe del Ejecutivo se ha trasladado a Ginebra un día después de las elecciones celebradas en Andalucía, pero al ser preguntado por los periodistas a su llegada sobre si los resultados cambian sus planes o hace algún tipo de autocrítica, no ha hecho comentarios.
Sin embargo, sí se ha referido al concepto de ‘prioridad nacional’ que Vox ha asegurado que planteará al presidente en funciones de Andalucía, Juanma Moreno, para señalar que frente a quienes la invocan para excluir a muchos ciudadanos, la verdadera prioridad de un Estado es proteger la salud de la gente sin excepciones ni condiciones.
«Porque quien divide a la sociedad entre ciudadanos de primera y de segunda no está fortaleciendo a su país, sino que lo está debilitando», ha advertido.
Frente a ese tipo de propuestas, Sánchez ha resaltado la apuesta de España por la Sanidad Pública, universal y gratuita, y ha recordado que, en los últimos años, se ha aumentado el presupuesto de Sanidad un 43 % y se ha devuelto el acceso universal a la atención sanitaria sin importar la procedencia o la situación económica del paciente.
Pero ha dicho que la solidez de ese sistema sanitario se enfrenta a una amenaza, que tienen también otros países como es la presión de quienes quieren convertir la salud en un negocio.
Así, ha lamentado que haya dirigentes que llegan a las instituciones para desviar millones de dinero público hacia grandes empresas privadas, debilitando lo común para enriquecer a unos pocos.
«Quienes convierten la salud en un privilegio y la supeditan al dictado del dinero rompen el contrato social más básico de todo sistema democrático», ha recalcado insistiendo de esta forma en las acusaciones que de forma recurrente personifica en la presidenta de la Comunidad de Madrid.
A su juicio, las consecuencias de ese modelo sanitario son «devastadoras».










