Bruselas (EuroEFE).- La Asociación Europea de Fabricantes Automovilísticos (ACEA) y la plataforma sectorial Aluminio Europeo reclamaron hoy a la Comisión Europea que incluya el aluminio bajo en carbono en el futuro marco regulador de emisiones de CO2 para coches y furgonetas en la Unión Europea.
«Estos sectores no funcionan de manera independiente, sino que son profundamente interdependientes», indicaron ambas asociaciones en un comunicado en el que abogaron por abordar la transformación verde de ambas áreas de actividad «de manera conjunta, y no de forma aislada».
Por ello, esas dos organizaciones que sostienen más de 14,5 millones de empleos en la Unión Europea, reclamaron ampliar el mecanismo compensatorio previsto en el reglamento europeo de CO2 para vehículos ligeros con el fin de incluir materiales bajos en carbono como el aluminio, junto al acero.
«El aluminio es un material clave para reducir el peso de los vehículos» y acelerar la descarbonización, señalaron ambas entidades, que alertaron de que excluirlo del marco regulador generaría «incoherencias» con otras normativas comunitarias ya en preparación o aplicación.
Europe’s automotive and aluminium industries are deeply connected and together support more than 14.5 million jobs across the EU.
— ACEA (@ACEA_auto) May 18, 2026
A competitive #automotive sector depends on resilient, innovative aluminium production, while the aluminium industry relies on a strong automotive… pic.twitter.com/bhGhz7Ihcw
Incentivar el uso de materiales más limpios
Ambas entidades defienden que «tanto el acero como el aluminio son materiales clave utilizados en la fabricación de vehículos y siempre han recibido un tratamiento conjunto en la legislación de la UE«, por lo que entienden que el reglamento sobre CO2 «no debería ser una excepción».
Actualmente, la propuesta europea prevé que el acero bajo en carbono -pero no el aluminio- pueda contabilizarse dentro del mecanismo compensatorio asociado al reglamento de emisiones para incentivar el uso de materiales más limpios en la fabricación de vehículos.

ACEA y Aluminio Europeo también pidieron adelantar la entrada en vigor de ese mecanismo compensatorio para materiales bajos en carbono, inicialmente prevista para 2035, de modo que se aplique «inmediatamente» tras la revisión de la legislación.
Permitiría estimular antes la demanda de aluminio y acero bajos en carbono y evitar retrasos innecesarios en la transición industrial, apuntaron.
Además, reclamaron que Bruselas defina antes de finales de 2027 qué se considerará oficialmente «aluminio bajo en carbono» dentro del reglamento europeo sobre diseño ecológico de productos sostenibles.
Las organizaciones advirtieron de que sin una definición clara será difícil fijar objetivos «creíbles» y evaluar la viabilidad de futuras exigencias industriales y climáticas.










