El Kremlin acusa de "rusofobia" al gobierno alemán pero no quiere romper las relaciones
El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en una foto de archivo. EFE/EPA/YURI KOCHETKOV

El Kremlin acusa de «rusofobia» al gobierno alemán pero no quiere romper las relaciones

Moscú (EuroEFE).- El Kremlin acusó este martes de «rusofobia» al Gobierno de Friedrich Merz, pero aseguró que, en cualquier caso, Moscú no quiere romper relaciones diplomáticas con Berlín.

«Dicha rusofobia se está convirtiendo en una manía, una manía persecutoria. La tendencia es culpar a Rusia de todo«, dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria.

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Peskov respondió así a unas declaraciones de Merz sobre la falta de intención de cambiar la política hacia Rusia después de la victoria de extrema derecha prorrusa en los recientes comicios en el estado de Sajonia-Anhalt.

A la vez, el representante del Kremlin aseguró que Moscú nunca ha querido romper las relaciones con Berlín o reducir su nivel pese a las discrepancias con el gobierno alemán.

«Nunca hemos estado a favor de reducir las relaciones», declaró Peskov. Con todo, agregó que no sabe «hasta dónde podrían llegar los líderes alemanes» en su rusofobia.

El Ministerio de Exteriores de Rusia anunció este lunes el cierre del consulado general de Alemania en San Petersburgo y de las filiales del Instituto Goethe en respuesta a unas acciones «inamistosas» de Berlín que decidió cerrar el consulado general ruso en Bonn y la Casa Rusa en la capital alemana tras acusar a Moscú de implicación en el incidente ocurrido a principios de agosto en el aeropuerto de Leipzig.

La Cancillería rusa responsabilizó a la parte alemana de la nueva escalada en las relaciones bilaterales y aseguró que toda la responsabilidad por sus consecuencias «recae exclusivamente en el gobierno alemán».

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusó la víspera a Alemania de iniciar una «guerra de verdad» contra Rusia, debido a la reacción de Berlín por lo ocurrido en Leipzig.

El pasado 4 de agosto se encontró en el aeropuerto de Leipzig un dron dotado de una carga explosiva y hubo una supuesta colisión de un segundo vehículo aéreo no tripulado con un avión de carga de DHL, y diez días más tarde fue hallado un tercero de esos aparatos, así como explosivos.

El lunes pasado el Gobierno alemán responsabilizó de este «ataque híbrido» a Rusia y anunció el cierre del consulado ruso en Bonn a partir del próximo 18 de septiembre, además de, entre otras medidas, la cancelación del contrato que permite la actividad al centro cultural Casa Rusa en Berlín y la convocatoria en el Ministerio de Asuntos Exteriores del embajador ruso en Berlín.

El presidente ruso, Vladímir Putin, señaló que Alemania no tiene pruebas contra Moscú y vinculó las acusaciones de Berlín a la difícil situación política interna de la nación europea con vistas a las elecciones del domingo