Redacción Internacional / Berlín (EFE).- Diferentes líderes políticos europeos se mostraron este lunes preocupados tras la victoria del partido ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) en las elecciones del estado federado oriental de Sajonia-Anhalt, así como la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, que alertó de que puede suponer una «amenaza» para Europa.
Si bien la AfD no logró la mayoría absoluta para gobernar por primera vez en solitario en una región germana, obtuvo este domingo un resultado récord con un 43,8 % de los votos, por delante del partido del canciller, Friedrich Merz, que logró el 17,2 %, con lo que se quedó a tres escaños de la mayoría absoluta.
Merz subrayó este lunes la importancia de defender los valores occidentales frente a Rusia, ya que la AfD es partidaria de normalizar las relaciones con Moscú y suspender la asistencia a Kiev.
«No me apartaré ni un milímetro de mi convicción fundamental de que, precisamente ahora, debemos defender nuestra libertad también frente a Rusia; probablemente tendré que explicarlo mucho más y con mucha más intensidad», declaró en una rueda de prensa en Berlín.
Kallas alerta de que la «amenaza» se acerca a Europa
La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, se declaró preocupada tras la victoria de la ultraderecha alemana en la región de Sajonia-Anhalt por que estén ganando terreno partidos «ciegos», ante la amenaza que suponen los actos de sabotaje y guerra híbrida procedentes de Rusia.
«Hemos visto un número creciente de actos de sabotaje y amenazas en Europa. Al mismo tiempo están ganando terreno partidos ciegos ante las amenazas, que dicen que no tenemos que hacer nada ante esto porque no es asunto nuestro», lamentó.
Para Francia es imposible comprometerse con la ultraderecha
El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, advirtió de que «ningún compromiso» es posible con la extrema derecha y pidió a las fuerzas democráticas responder al descontento social que alimenta su auge.
«Ningún compromiso (es) posible» con la extrema derecha, afirmó el jefe de la diplomacia francesa en un mensaje difundido en sus redes tras los comicios de la víspera, en el que calificó la victoria de AfD de «aplastante».
Extrême droite : ouvrons grands les yeux.
— Jean-Noël Barrot (@jnbarrot) September 7, 2026
La victoire électorale écrasante de l'extrême droite néonazie, anti-européenne et pro-Poutine dans la région de Saxe-Anhalt en Allemagne illustre la hauteur et la force de la vague qui déferle sur l'Europe depuis deux décennies.
Le…
Barrot pidió abrir «de par en par los ojos» ante la subida de un partido «neonazi, antieuropeo y pro-Putin» en Alemania.
Además, sostuvo que el programa de AfD supone «una traición al espíritu europeo» y lo acusó de defender el revisionismo histórico, el internamiento de extranjeros en campos, la xenofobia en los programas escolares y el control de los medios de comunicación.
Países Bajos lo considera «preocupante»
El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, calificó como un «toque de atención» esta victoria electoral ultraderechista y consideró «preocupante» el buen resultado obtenido por una formación con «posiciones extremas» y «posturas prorrusas».
«El votante alemán, por supuesto, siempre tiene razón, también en las elecciones alemanas. Al mismo tiempo, es preocupante que un partido con posiciones extremas, entre las que también hay posturas prorrusas, haya obtenido un resultado tan bueno», afirmó Jetten.
El jefe del Gobierno neerlandés, líder del partido socioliberal D66, señaló que corresponde ahora a los políticos y responsables públicos alemanes analizar el resultado.
«¿Qué lecciones se extraen de esto y cómo se pueden hacer mejor las cosas, también para el votante alemán?», planteó Jetten.
Polonia arremete contra quienes celebran la victoria
Por su parte, el primer ministro polaco, Donald Tusk, lamentó el triunfo de la AfD y arremetió contra los que en su país celebran esta victoria, al afirmar que «en Polonia, solo idiotas o traidores pueden alegrarse del triunfo de AfD en Alemania».
«Hay bastantes de ellos en Konfederacja y PiS», agregó en una primera reacción a la victoria de la fuerza ultraderechista en su cuenta de X, en la que aludió explícitamente a los dos principales partidos ultraconservadores de su país.
Por su parte, la ministra de Desarrollo regional polaca, Katarzyna Pełczyńska-Nałęcz calificó a la AfD de «neofascistas» vinculados a Rusia, mientras que el titular del Interior, Marcin Kierwiński, tildó de «Targowica contemporánea» a quienes celebran la victoria, en referencia a la confederación de nobles polacos que en 1792 pidió la intervención de Rusia en Polonia.
Miles de personas se manifiestan en Berlín tras la victoria electoral de la AfD
Mientras, varios miles de personas se manifestaron este lunes en Berlín contra la ultraderecha después de que la formación Alternativa para Alemania arrasara la víspera en la región oriental de Sajonia-Anhalt, donde tiene opciones de gobernar por primera vez en un ‘Land’ (estado federado).
Junto a la céntrica Puerta de Brandeburgo, unos 3.500 manifestantes -según estimaciones policiales- corearon lemas como «todos juntos contra el fascismo» o «alerta antifascista», convocados por plataformas como Campact o el movimiento ecologista Fridays for Future.

«Las cosas de las que llevamos meses advirtiendo, las cosas por las que se rieron de nosotros y nos dijeron que estábamos dramatizando, ahora se han cumplido», dijo uno de los oradores, el activista procedente de Sajonia-Anhalt Max Schneller, con respecto al resultado del 43,8 % obtenido por AfD.
Un resultado así «no cae del cielo», señaló el activista, quien reclamó que los partidos que han estado gobernando Sajonia-Anhalt durante décadas -la conservadora Unión Cristianodemócrata (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD)- no se limiten a expresar su consternación, sino que saquen conclusiones y «escuchen».
«¡Asumid la responsabilidad, maldita sea!», exclamó, aludiendo a las condiciones sociales que ha creado la política de los partidos tradicionales en la región del este alemán, con la renta per cápita más baja del país germano.









