TALAYUELA (CÁCERES), 16/06/2015.- Trabajos de recogida de hojas de tabaco en campos de cultivo de Talayuela (Cáceres). EFE/Jero Morales

Extremadura clama contra el empaquetado genérico del tabaco

Mérida (EFE).- Extremadura critica especialmente la propuesta de empaquetado genérico del tabaco, por considerar que perjudicaría gravemente los intereses de los cultivadores extremeños que producen tabaco de mucha más calidad frente al de países de fuera de la UE, como Zimbabwe.

Más de 20.000 familias de la comarcas cacereñas de La Vera y Campo Arañuelo viven directa o indirectamente de este cultivo, lo que hace que Extremadura produzca el 98% del tabaco que se cultiva en España y sea el tercer productor en la Unión Europea,

La propuesta del empaquetado genérico o neutro está incluida en el Plan Nacional de Prevención y Control del Tabaquismo (PIT) 2024-2027 que ha elaborado el Ministerio de Sanidad, que ya ha anunciado que piensa sacarlo adelante «aunque el PP no apoye» algunas de sus medidas».

Alegaciones

De hecho, la Junta de Extremadura ha presentado alegaciones al plan, ya que “no se está a favor de la imposición de prohibir fumar” en las terrazas, pero sí “de recomendar, incentivar y favorecer” a los establecimientos que lo establezcan.

La consejera de Salud y Servicios Sociales, Sara García Espada, ha señalado, a preguntas de los medios, que el Ejecutivo autonómico tampoco está apoya el “empaquetado genérico”, pues países como Francia ya lo llevaron a cabo “hace años” y sus responsables de Sanidad “ya han indicado que no se han alcanzado los objetivos esperados”.

García Espada ha explicado que “Extremadura se posiciona a favor de la existencia de un Plan de Control y Prevención del Tabaquismo, pues es un problema de salud pública”, pero ha criticado que “se han dado 24 horas a los directores generales de Salud Pública para una votación planeada a través de un acuerdo que no existe en el Reglamento de la Comisión de Salud Pública, pero sí en el Consejo Interterritorial”.

UPA-UCE y Asaja

Las organizaciones agrarias UPA-UCE y Asaja Extremadura han pedido al Ministerio de Sanidad que «cuente» con el sector productor a la hora de tomar decisiones sobre el consumo del tabaco, a la vez que han mostrado su «temor» a que el PIT penalice al cultivo español.

El secretario general de UPA-UCE Extremadura, Ignacio Huertas, y el presidente de Asaja Extremadura, Ángel García, han mantenido este jueves una reunión con los representantes de las Mancomunidades del Campo Arañuelo y La Vera.


En declaraciones a los periodistas, Huertas ha mostrado su «preocupación» por la situación que se ha creado con el plan que pretende aprobar el Ministerio de Sanidad.


Huertas ha defendido que UPA-UCE «no está en contra de ninguna medida que, al final, tenga como repercusión que la gente deje de fumar, pero lo que no se pueden hacer es planteamientos que vayan es contra el cultivo del tabaco en Extremadura o en España y, sin embargo, no tengan efecto desde el punto de vista de que esos planteamientos logren el objetivo de que la gente deje de fumar».


En este sentido, ha subrayado que con el envasado genérico «hay dos problemas» que se generan en la producción de tabaco en España. «Uno es que el tabaco que producimos en Extremadura es un tabaco de calidad y que, por tanto, el envasado genérico lo que va a hacer es que ese tabaco de calidad no se reconozca vía precio. Es decir, tenemos un precio diferente porque hacemos un tabaco de calidad», ha apuntado.

En segundo lugar, el representante de UPA-UCE ha asegurado que con este planteamiento «se está favoreciendo el que se compre más tabaco ilegal». «Se está favoreciendo el que, en definitiva, el tabaco que no paga impuestos, el tabaco que no genera beneficios, el tabaco que no se produce aquí, sea precisamente el tabaco que adquieran aquellos que continúen con esta actividad», ha aseverado.


Huertas ha hecho hincapié en que «lo importante y lo beneficioso de este sector es precisamente el cultivo, la mano de obra que genera» y ha dejado claro que » mientras no se prohíba fumar, lo que no se puede hacer es penalizar al cultivo español»

Por su parte, el presidente de Asaja Extremadura, Ángel García, ha defendido que el Campo Arañuelo y La Vera son «dos ejemplos que en España existen de desarrollo rural sostenible gracias a la producción de un cultivo, que es el tabaco».

«Si la ministra de Sanidad apuesta por la cajetilla genérica, las multinacionales van a comprar un tabaco que carece de la certificación que tiene el tabaco extremeño y vamos a traer mierda del tercer mundo. ¿Para qué? Para que las multinacionales se forren y para que arruinen a esta comarca», ha afirmado García.

De igual forma, ha lamentado que «la única alternativa al tabaco que plantea el Grupo Parlamentario Sumar es el cultivo del cáñamo».

«Si ustedes quieren cambiar el cigarrito por el porrito, díganlo claramente, pero nosotros no estamos por la labor», ha concluido.

La Unión

El coordinador estatal de La Unión de Uniones, Luis Cortés, ha insistido en que el PIT lo único que va a hacer es acabar con el cultivo de tabaco y arruinar a más de 20.000 familias extremeñas, pero no va a terminar con el consumo y la adicción a fumar.

Luis Cortés ha considerado razonable que se apruebe un plan integral contra el tabaquismo, con especial énfasis en los más jóvenes, pero se ha mostrado en contra de que desaparezca el cultivo en Extremadura, mientras se sigue consumiendo tabaco.

El dirigente agrario ha defendido un plan contra el tabaquismo que «contemple todas las variables, recoja todas las sensibilidades y se apruebe con el máximo consenso posible».

Especialmente crítico se ha mostrado con la propuesta de empaquetado neutro o genérico, ya que, a su juicio, perjudicaría gravemente a los intereses de los cultivadores extremeños, que producen tabaco de mucha más calidad y con menos pesticidas frente al que pueda venir de países de fuera de la UE, como Zimbabwe.

También rechaza la equiparación de la regulación de los nuevos productos, como el tabaco calentado y el cigarrillo electrónico, al cigarrillo convencional.

En ese sentido, Cortés ha defendido que el cigarrillo electrónico puede servir perfectamente para dejar el consumo del convencional y ha criticado que mientras este sistema se quiere prohibir, el Ministerio de Sanidad enriquece a la farmacéutica Pfizer, que «se forra vendiendo parches de nicotina» para dejar de fumar.

A su juicio, «alguien del Ministerio de Sanidad debería empezar a dar explicaciones sobre esto».

Por todo ello, La Unión insta a la Junta de Extremadura a defender el cultivo del tabaco, «teniendo en cuenta la opinión de los sectores afectados» y al Gobierno de España a «trabajar por compatibilizar la salud pública con un cultivo legal y sostenible».

Pide también al Ministerio de Sanidad que abra una línea de diálogo permanente con los cultivadores de tabaco, la industria de transformación, los estanqueros y demás integrantes de la cadena de valor del tabaco.

Además, propone al Ejecutivo extremeño a impulsar la marca de calidad “Tabaco de Extremadura”.

Cortés ha insistido en que si sale adelante el PIT, como está planteado, supondrá la desaparición del cultivo de tabaco en la región sin que ello suponga terminar con el hábito de fumar entre la población.

Esto conllevaría, ha recalcado, sumir en la pobreza y la despoblación a las comarcas de La Vera y Campo Arañuelo, lo que, unido al cierre previsto de la Central Nuclear de Almaraz, puede conllevar que el norte de Extremadura se quede desierto y sin alternativas.

El dirigente agrario ha dejado claro que si el Ministerio de Sanidad no recoge las propuestas planteadas por La Unión, se convocarán actos de protesta y ha recalcado que no se puede hacer una política sanitaria «sin consenso el de nadie». EFE.

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