Mérida (EFE).- La organizaciones agrarias UPA-UCE y La Unión han alertado del peligro que supone para el sector en Extremadura la aparición de dos casos de peste porcina africana en dos jabalíes en Cataluña y han hecho un llamamiento a que se extremen las precauciones.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha confirmado este viernes los dos primeros casos de peste porcina africana (PPA) en España desde noviembre de 1994.
Los dos positivos han sido detectados en sendos jabalíes silvestres hallados muertos el 26 de noviembre en Bellaterra (Barcelona). Fueron notificados por los servicios veterinarios oficiales de Cataluña, ha explicado el MAPA en un comunicado.
En nota de prensa, UPA-UCE muestra su preocupación por esta enfermedad. Reclama a la Junta una actuación urgente para que realice un control poblacional y sanitario de los jabalíes.
Esta organización agraria destaca que, aunque no tiene traslación al ser humano, genera pérdidas graves a las explotaciones ganaderas de porcino. Afecta sobre todo a las extensivas, que es el modelo mayoritario en Extremadura.
Las gravísimas pérdidas que generó en la década de los 80 y 90, en el recuerdo
Ha recordado que este ganado vive libremente en estas explotaciones y pueden verse infectados por la fauna salvaje, en este caso de los jabalíes. Por lo tanto, las administraciones tienen que actuar rápidamente y determinar las zonas donde ya está la enfermedad para que se restrinjan los movimientos. Así lo ha dicho su secretario general de UPA-UCE, Óscar Llanos.
Recuerda que «desgraciadamente», Extremadura ya ha vivido la peste porcina africana. Esta enfermedad generó pérdidas graves a los ganaderos durante décadas por el bloqueo de las explotaciones de porcino ibérico, ya que es una enfermedad difícil de erradicar en extensivo.
UPA-UCE denuncia que la peste porcina africana se está propagando por toda Europa a través de los jabalíes. Lamenta la falta de actuación de las administraciones para realizar un control poblacional y sanitario de la fauna salvaje. Afirma que lo lleva reclamando hace mucho tiempo «y a día de hoy sigue sin asumirse por parte de las administraciones competentes».
La Unión incide en el alto grado de exposición de las cabañas a los jabalíes
Por su parte, La Unión señala, también en nota de prensa, que es una noticia muy grave para el sector del porcino en Extremadura.
Indica que, además de ser una enfermedad de alto grado de contagio, se agrava el control en explotaciones extensivas como las de cerdo ibérico en Extremadura. Esto se debe a la exposición de las ganaderías con la cabaña de jabalíes que expanden la enfermedad sin control.
Añade que las explotaciones estabuladas tienen una prevención más sencilla por evitar el vector de los jabalíes como contagio.
La Unión recuerda también los perjuicios que esta enfermedad produjo en la década de los 80 y 90 en Extremadura. No pudo exportar los productos del cerdo ibérico ni habiendo pasado el periodo de curación.
Afirma que el Ministerio de Agricultura ha convocado una reunión urgente para tratar el asunto. Considera que desde Extremadura tendría que solicitarse un control de la enfermedad exhaustivo para evitar su propagación.
Las personas no son susceptibles a la infección
Se trata de una enfermedad no zoonósica. Es decir, las personas no son susceptibles a la infección ni por contacto con los animales ni por ingestión de productos derivados de ellos, ha precisado el MAPA.

En la Unión Europea (UE) está considerada como enfermedad de categoría A. Por lo tanto, los Estados miembros deben adoptar medidas precisas para lograr su control y erradicación lo antes posible en las zonas afectadas.
Vigilancia y extremar las medidas de bioseguridad
El ministerio ha solicitado al sector que extreme todas las medidas de bioseguridad y vigilancia en las explotaciones de ganado porcino y jabalíes. Esto incluye también el transporte de animales.
Además, ha recordado la obligación de comunicar a los servicios oficiales de las comunidades cualquier sospecha que se detecte. Esto aplica tanto en jabalíes silvestres como en explotaciones de ganado porcino en todo el territorio nacional.
El ministerio ha añadido que se han iniciado ya las investigaciones sobre el posible origen de la enfermedad detectada en estos animales salvajes.
La PPA afecta a animales de la UE desde su detección en los Estados miembros bálticos y Polonia en 2014, proveniente de Rusia. En la actualidad afecta a las poblaciones de jabalíes silvestres y a algunas explotaciones de cerdos domésticos en un total de 13 países.
La zona de vigilancia afecta a 39 granjas
El radio de 20 kilómetros establecido como zona de vigilancia en torno a los casos de peste porcina africana detectados en dos jabalíes en Cataluña afecta a 39 explotaciones de producción y reproducción, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
En un documento consultado por EFE, el Ministerio ha concretado que existen cinco explotaciones comerciales de ganado porcino en el radio de los primeros 10 kilómetros desde el centro de los focos. Hay además 34 granjas más en el radio de 10 a 20 kilómetros, límite de dicha zona de vigilancia.
La Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (Inteporc) ha informado de que las granjas localizadas en ese radio de 20 kilómetros verán restringida su labor operativa y comercial.
En todas las explotaciones afectadas se han restringido además los movimientos de entrada y salida. Se han activado finalmente los equipos de intervención para llevar a cabo inspecciones clínicas, análisis epidemiológicos y toma de muestras, según la Generalitat.
Los radios de control son zonas boscosas de Collserola, entre los núcleos de urbanos de Sabadell, Cerdanyola, Ripollet, Sant Cugat y Rubí.
Son zonas boscosas moderadamente densas, con una densidad moderada de jabalíes silvestres. También cuentan con áreas residenciales, carreteras comarcales y varias autovías y autopistas perimetrando la zona, según el informe del Ministerio.