alt=El presupuesto de la UE tendrá un déficit considerable sin nuevos ingresos, advierten auditores europeo. En la imagen, Billetes de 50 euros en una imagen de archivo. EFE/EPA/MARIO CRUZ
Billetes de 50 euros en una imagen de archivo. EFE/EPA/MARIO CRUZ

El PIB extremeño desacelera su crecimiento en 2026 y 2027, aunque subirá un 1,8 y 2,2 por ciento

Mérida, 8 may (EFE).- El Producto Interior Bruto (PIB) de Extremadura crecerá en 2026 y 2027, pero por debajo de lo que lo ha hecho en 2024 y 2025i, un 1,8 y un 2,2 por ciento respectivamente. Así lo indica el informe «Situación y perspectivas. Economía española, extremeña y sector agroalimentario» de BBVA.
Según este informe, la economía de Extremadura mantiene un avance sólido respaldado por la creación de empleo en servicios públicos, consumo interno y llegada de turismo. Por otro lado, el agroalimentario afronta retos por caídas en exportaciones de bienes transformados, presiones geopolíticas y estancamiento de productividad.
También indica que en el bienio 2026-2027 se crearían 16.000 empleos, sostenidos por la inmigración. Además, añade que las tensiones geopolíticas y posibles aranceles de EEUU son riesgos a la baja. No obstante, Extremadura presenta menor exposición comercial directa y menor intensidad energética.

Más dinamismo en las áreas urbanas de Cáceres, Badajoz y Mérida

El informe, que refleja que en 2024 el PIB de la CCAA creció un 2,7 por ciento y se estima que el del 2025 será del 2,4, señala que las áreas urbanas de Cáceres, Mérida y Badajoz mostraron un dinamismo en el empleo similar al del resto de España. Mientras tanto, el resto de Extremadura continuó en un entorno de relativo estancamiento.
Añade que los servicios públicos explican más de la mitad del aumento en la afiliación, mientras que la agricultura contribuyó negativamente. Además, los indicadores relacionados con el turismo extranjero continuaron mostrando un elevado crecimiento.

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Caída de las exportaciones de bienes agrícolas

Otro de los aspectos recogidos es la caída de las exportaciones de bienes agrícolas, principalmente por los bienes transformados, que se explican por la bajada de los precios, climatología adversa y competencia externa.
El aumento en el coste de los fertilizantes y del transporte suponen también, según BBVA, una amenaza a la competitividad de las exportaciones extremeñas en el sector agroalimentario.
En cuanto a las exportaciones de servicios y turismo moderan su aportación, pero continuarán aumentando apoyadas por la inmigración, la incertidumbre geopolítica y aumentos en la productividad por hora.
A juicio de BBVA, la menor intensidad en el uso de energía y especialización en su producción supone para Extremadura una ventaja competitiva. Esto ocurre frente a regiones más focalizadas en las exportaciones de bienes.

Inmigración y salarios

La inmigración continuará sosteniendo la creación de empleo (casi 60 por ciento del total desde 2022) y los salarios comienzan a recuperar poder adquisitivo. Ya que los pactados en convenio aumentaron un 3,2 por ciento en Extremadura, mientras que la inflación se situó en 2025 alrededor del 2,9.
Para BBVA, la inversión pública seguirá contribuyendo a la expansión y recoge que hasta diciembre de 2025 se han licitado contratos ligados a los fondos Next Generation de la UE. Así, las subvenciones con ejecución en Extremadura equivalen a un 5 por cieno del PIB regional. Esto está por encima de la medina nacional, que ha sido del 3,6.

Cuellos de botella

Respecto a los ‘cuellos de botella’ de la economía extremeña, el informe del BBVA indica que persisten la incertidumbre comercial, energía y vivienda, así como la escasez de mano de obra. Esta escasez puede limitar el avance en ciertos sectores.
Por último, señala que son necesarios acuerdos que garanticen la sostenibilidad de la deuda autonómica a medio plazo. La propuesta de reforma de financiación autonómica debería servir como punto de partida para un sistema más simple, transparente y equitativo.