Mérida, 1 sep (EFE).- Extremadura cambiará su Ley Agraria y pedirá la modificación del artículo 50 de la Ley Estatal de Montes, que prohíbe el cambio de uso forestal durante un plazo mínimo de 30 años en terrenos quemados, para poder avanzar en la prevención de incendios forestales en la comunidad autónoma.
La presidenta del Ejecutivo extremeño, María Guardiola, ha anunciado este martes las medidas aprobadas en el Consejo de Gobierno que se ha celebrado en la alquería de Vegas de Coria, perteneciente al municipio hurdano de Nuñomoral (Cáceres), como apoyo a la comarca extremeña que este verano ha sufrido el incendio forestal más grande, con 3.700 hectáreas quemadas y unos 1.000 vecinos evacuados.
Guardiola ha recordado que la ejecución de los planes periurbanos, precisamente en Las Hurdes, ha permitido proteger los cascos urbanos cuando el fuego amenazaba, pero ha considerado que es necesario avanzar en la prevención de los incendios forestales, dada la voracidad cada vez mayor de estos en España y en Europa.
Ley Agraria de Extremadura
Así, la modificación de la Ley Agraria de Extremadura permitirá agilizar las permutas para facilitar que quienes tengan pequeñas fincas en monte público -hasta ahora solo se podía en las de más de 10 hectáreas- puedan intercambiarlas por terrenos situados en franjas cercanas a los pueblos.
De este modo, «gracias a la actividad agrícola o a la actividad forestal, se van a crear cortafuegos naturales entre el monte y las zonas de viviendas».
Además, para los bancales abandonados se va a eliminar toda la carga burocrática para que puedan utilizarse también como explotaciones agrarias y, por ende, como infraestructuras preventivas.
Guardiola ha recordado que ya el año pasado se incorporó a la Ley Agraria de Extremadura la definición de infraestructura preventiva productiva, pero solo se permitían en zonas muy específicas para reducir el combustible vegetal o para crear paisaje mosaico.
Ahora, con la nueva modificación, incluida en el Decreto Ley de ayudas, recuperación y protección frente a los incendios forestales, «se profundiza en esta figura y se hace posible su implantación en cualquier lugar del monte público, sin generar más burocracia».
Ley Estatal de Montes
Con respecto a la modificación del artículo 50 de la Ley Estatal de Montes, cuya solicitud se materializará en una propuesta de pronunciamiento en la Asamblea de Extremadura, María Guardiola ha dicho compartir en origen la limitación de 30 años establecida para evitar la especulación, «pero no podemos aceptar que con esa excusa se impida realizar labores de prevención», ha dicho.
A su juicio, la limitación «está impidiendo precisamente esa gestión preventiva que necesitamos a través de cambios de uso».
Por otra parte, Guardiola ha anunciado que la Junta impulsará la transformación progresiva de las masas forestales para reducir la continuidad del combustible vegetal con el objetivo de sustituir en Las Hurdes y Sierra de Gata al menos el 20 por ciento de las superficies de pino por otras especies.
«El problema no es una especie concreta. El problema aparece cuando esas masas forestales no están suficientemente gestionadas y favorecen la intensidad y la propagación de las llamas», ha explicado.
Otras actuaciones
Entre las nuevas actuaciones, se encuentra también el impulso del Proyecto Mosaico Gata-Hurdes, desarrollado por la Universidad de Extremadura, así como una línea de ayudas a los ayuntamientos de zonas de alto riesgo para utilizar el pastoreo como herramienta preventiva.
El Ejecutivo autonómico acometerá, asimismo, actuaciones de emergencia para proteger los sistemas de abastecimiento, embalses y cauces afectados por los incendios, con intervenciones en distintos puntos de Las Hurdes y en Casas de Millán.
A ello se suman 1,3 millones de euros para estabilizar el terreno y reducir la erosión, mediante actuaciones como el helimulching, la retirada y aprovechamiento de árboles y restos quemados, la creación de barreras naturales y la recuperación de pistas forestales e infraestructuras rurales.
Guardiola ha anunciado además que la Casa Forestal del Buen Agua, donde este martes se ha reunido el Consejo de Gobierno, se convertirá en un Centro de Innovación y Desarrollo Forestal.










