Mérida (EFE).- La directora de la Fundación Secretariado Gitano en Extremadura, Mercedes Moreno, ha lamentado este martes que la discriminación a esta etnia siga «cotidianizada», por lo que persiste una «infradenuncia» de los casos de discriminación que sufren.
Moreno ha hecho estas declaraciones a los medios momentos antes de la presentación, en la Asamblea de Extremadura, del informe ‘Discriminación y Comunidad Gitana 2025’, a la que ha asistido, el delegado del Gobierno, José Luis Quintana, en su último acto público como tal antes de ser cesado por el Consejo de Ministros para que pueda concurrir como número uno por Badajoz en las listas del Senado para las elecciones del próximo 29 de noviembre.
Casi 400 personas gitanas sufrieron discriminación en 2024
En este informe se pone de manifiesto que 399 personas gitanas sufrieron algún tipo de discriminación en 2024, una cifra que, según Moreno, es solo «la punta del iceberg» debido a que esta población tiene «muy interiorizada» la desigualdad que sufre y apenas la denuncia.
Mercedes Moreno ha puesto de relieve que en el acceso a la vivienda «la discriminación hacia las familias gitanas es impresionante», como se pone de manifiesto cuando aparece en una solicitud un apellido que se intuye que es de esta etnia o cuando los propietarios «se buscan las más variadas excusas» no para alquilarles una casa o decirles directamente que no lo hacen porque son gitanos.
Igualmente, ha indicado que las mujeres gitanas pueden llegar a tener interiorizado como normal ir a un supermercado y que las persigan los vigilantes de seguridad mientras hacen la compra.
Perseguir delitos de odio y educación contra propia discriminación
Aunque ha reconocido los avances registrados, sobre todo en el ámbito legislativo y de sensibilización por parte de las instituciones, la responsable de Secretariado Gitano en Extremadura ha abogado por que se dote a la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato y la No Discriminación (AINODI) de un estatuto y de los recursos humanos y económicos para progresar al respecto.
Ha considerado esencial, en ese sentido, perseguir los delitos de odio, sobre todo en redes sociales, por el auge que tienen y la gran velocidad de propagación.
Mercedes Moreno ha señalado, igualmente, la importancia de la educación y concienciación del pueblo gitano para luchar contra su propia discriminación y ha lamentado, al respecto, que aunque se ha avanzado mucho en esta materia, aún seis de cada diez niños gitanos no termina la ESO.
Más apoyo institucional y casos infradenunciados
Por ello, ha señalado que se necesitan «alianzas de todo tipo, con las instituciones, con las entidades del tercer sector» para luchar contra los estereotipos que persisten sobre este pueblo contra la marginación que sufre.
La técnica Vanesa Rosa ha especificado que de los 399 casos de discriminación que el informe recoge, 118 corresponden al ámbito de las redes sociales, 48 en medios de comunicación, 82 en el acceso a bienes y servicios, 25 en educación, 19 en servicios policiales, 45 en viviendas y 12 en otras áreas.
Rosa ha insistido en que estos casos son solo «la punta del iceberg» por la «infradenuncia» que hay, ya que «muchas veces las personas gitanas están tan acostumbradas» a las situaciones de discriminación que no alzan la voz, algo que, a su juicio, también tiene que ver con la poca confianza que sienten en las instituciones.
Ha destacado la responsabilidad de los medios de comunicación a la hora de generar una imagen positiva o negativa del pueblo gitano y ha lamentado que el anonimato en redes sociales y los discursos de odio puedan llevar a dinámicas que ya parecían desterradas.










