Miriam Reyes, Premio Nacional de Poesía, debuta con una novela sobre la emigración

José Carlos Rodríguez I

Santiago de Compostela (EFE).- La escritora ourensana Míriam Reyes, Premio Nacional de Poesía 2025, debuta en la narrativa con ‘La edad infinita’, un título que hace referencia a «la edad del gran quiebre», esa en la que «uno se queda para siempre» y que en su caso fueron los ocho años, cuando emigró junto con su familia de Galicia a Venezuela.

«Ese gran quiebre puede venir de muchos lados, puede venir de un trauma, una experiencia fuerte o por cualquier otro motivo. Pero hablando de mí, sí que puedo decir que dentro de mí hay una niña de ocho años», ha dicho Reyes (Ourense, 1974) a EFE.

Una novela que «rehuye» de las etiquetas

La autora ha presentado este jueves en la librería Numax de Santiago su primera novela, un híbrido que contiene narración pero también diario, crónica histórica y cuento y con el que habla del fenómeno de la emigración y del «desarraigo».

‘La edad infinita’ (Editorial Tránsito) se define en su contraportada como una «novela de aprendizaje», la confesión de amor a un país de acogida y el testimonio de duelo por el «paraíso perdido».

Sin embargo, Reyes rehúye de las «etiquetas», que no forman parte de su pensamiento: «Han dicho que si es autoficción, autobiográfica, novela de aprendizaje… No he pensado mucho en eso. No digo que las etiquetas sean buenas o malas, sino que mi cabeza no funciona de esa manera ni en la literatura ni en la vida en general. Solo puedo decir que no se trata de prosa poética», asegura.

Que aludan a su escritura poética probablemente tenga que ver con la trayectoria de una autora que hasta la fecha ha dedicado su tiempo a la poesía, con la publicación de poemarios como ‘Espejo Negro’ (2001), ‘Bella Durimiente (2004) -finalista del XIX Premio de poesía Hiperión-, ‘Desalojos’ (2008), ‘Yo, interior, cuerpo’ (2013), ‘Haz lo que te digo’ (2015), ‘Pensando en frío’ (2016), ‘Sardiña’ (2018) -su primer poemario en gallego- o ‘Con’, con el que ha obtenido este año el Premio Nacional de Poesía.
Respecto al premio, ha confesado sentirse «agradecida» por el interés generado en Galicia respecto a su obra.

«Cuando me llamaron no sabía si ellos sabían que yo existía. Me sorprendió, porque llevo 11 años viviendo en Barcelona y nadie me había llamado hasta ahora», ha explicado Reyes en la capital gallega.

«Es para pensar y de agradecer. Que alguien piense que perteneces a los suyos, ser reconocida como ser humano, que se interesen por ti…», ha expresado.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 11/12/2025.- La escritora gallega Míriam Reyes, Premio Nacional de Poesía 2025, posa para efe antes de presentar su primera novela, ‘La edad infinita’, un debut en prosa que trata sobre aprendizaje, confesión de amor a un país de acogida y testimonio de duelo por el paraíso perdido. EFE/Lavandeira jr

«Trascender» su historia como migrante

Sus orígenes tienen mucho que ver con la historia que cuenta su novela, la de una niña de ocho años que en 1983 se va de Galicia y se sube a un avión para aterrizar al otro lado del océano, concretamente Venezuela, y descubrir allí qué significa ser, primero extranjera, y después migrante.

Esa niña, la narradora, relata -o recuerda- sus experiencias en un nuevo país, su nueva vida. Sin embargo, Reyes ha contado que no se trata de hablar de su experiencia personal, que pretende «trascender», sino del «proceso transformativo que es la migración».

La novela establece, así, «relaciones de equivalencia entre la niña y el país», un relato que avanza del mismo modo que avanza el proceso de integración de esa niña en Venezuela.

«Está todo lo que pierdes y que ves que estas perdiendo y que dejas que se vaya para poder avanzar; y, por otro lado, todo eso nuevo que descubres, todo lo que ganas y todo lo que agradeces», ha explicado.

Reyes ha revisado todo ese proceso desde la edad adulta, el deseo de pertenencia que acaba en desarraigo, la adopción de una tierra que fue reclamo para la migración en todo el planeta pero que en el momento en el que ella llega despide su estabilidad económica y comienza a ser un país ahogado por la deuda.

Cuentas pendientes con su pasado

La autora ha desvelado que en la novela se plasma la diferencia entre la experiencia de los padres, «que tenían el deseo de hacer dinero y regresar con él a su país», y la de la niña, cuyo anhelo es «aprenderse los nombres» y adquirir un nuevo lenguaje.

En su novela, la protagonista desvela las cuentas pendientes con el país que la acogió, con su pasado, pero «no desde la nostalgia ni desde la épica».

También es una historia de desarraigo, puesto que Reyes acabó huyendo de Venezuela, que se convirtió en un país de «éxodo», del que se fueron más de ocho millones de personas.

Preguntada por su pasado gallego, la autora ve relaciones entre esta novela, que se fraguó hace años a partir de unos textos que escribió de niña, y su poemario ‘Sardiña’, que también toca la «experiencia transversal de la emigración».

«Con ‘Sardiña’ volví a mi lengua, volví a estar con mi abuelo. Mi única forma de volver a él es a través de la literatura», ha cerrado. EFE