José Carlos Rodríguez I
Santiago de Compostela (EFE).- El dúo vigués Fillas de Cassandra lanza este viernes su disco «más político» en lo conceptual y «más urbano» en lo musical; su particular ‘Tertúlia’, en la que reivindican «la conversación, el debate y el encuentro» en un mundo «cada vez más individualista».
«Es algo surrealista, pero reivindicar la conversación es a día de hoy un acto de rebeldía. Hay que organizarse para ello, empezar a hablar con la gente que está alrededor», asegura en una entrevista con EFE Sara Faro, que junto con María SOA conforman una de las agrupaciones musicales con más proyección en Galicia y en el territorio nacional.
Tras la publicación de su primer álbum, ‘Acrópole’ (2023) y el EP ‘Hibernarse’ (2025), Fillas de Cassandra regresa con un nuevo trabajo en el que, de nuevo, la palabra «vuelve a ser importante», pero esta vez en un sentido «menos discursivo y más desorganizado», con el que invitan a todo el mundo al acto mismo de «hablar por hablar» y, sobre todo, generar «comunidad».
«Todo comenzó con un diálogo con nosotras mismas y nuestra trayectoria. Sentíamos la necesidad de parar para hablar con las demás, para no generar cámaras de eco y vivir en un mundo ajeno. No queremos permanecer anestesiadas ante ese mundo, sino abrir conversaciones con las personas que quieran compartir», asegura Sara Faro.
María SOA agrega que vivimos «un momento político muy complicado» que nos lleva a ser «muy individualistas» y a pensar «únicamente en lo nuestro, incluso cuando compartimos espacios con otras personas».
«Estamos ensimismados con el móvil cuando deberíamos estar más presentes y mirarnos los unos a los otros. Nos dimos cuenta de que queríamos hablar de esto y queríamos hacerlo desde un punto de vista combativo, desde la urgencia o la exigencia porque hay mucha gente a la que no le interesa abrir esta conversación, por eso esto es político también», declara.
Salir «a la fresca»
Así, inspiradas en las mujeres que tradicionalmente y de forma espontánea sacaban durante el verano «las sillas a la calle» para refrescarse y charlar con los vecinos o vecinas sin límite de tiempo y sin muchas pretensiones, Fillas de Cassandra ha compuesto ‘Tertúlia’, un álbum formado por 12 temas con el que reclaman ocupar «el espacio público».
«Esas mujeres, hablando de los demás, hablan muchas veces de sí mismas. En esas tertulias hay de todo, cotilleos, cuchicheos, penas, alegrías, historias. Incluso conversaciones en las que se arregla el mundo y luego te vas para tu casa», explica María SOA.
En contraposición está, según apunta Sara Faro, la tertulia que a día de hoy se da a través de las redes, en la que «muchos son anónimos» y donde fácilmente se recurre al insulto, a la polarización y «no se confrontan verdaderamente las ideas».
«Ahí la palabra no tiene peso, puedes escribir lo que quieras y no vas a hacerte responsable de eso», apunta.
Con sus letras, Fillas de Cassandra defienden la necesidad de establecer conexiones «ocupando el espacio y el tiempo» alrededor de unas sillas que conforman un lugar de «transmisión y memoria» y no un espacio «vacío y de tránsito».

Sonido «más urbano»
Pero sacando las sillas «a la fresca», el dúo vigués aporta también aire «fresco» a los sonidos tradicionales del folclore gallego, abriendo la puerta a sonoridades más urbanas.
Ambas reconocen que tienen una fuerte influencia de la música urbana y aseguran que «tirarse unas barras» puede parecerse mucho «a una muiñeira».
Desde luego en esto tuvo mucho que ver Çantamarta, el proyecto musical conformado por dos andaluces y un colombovenezolano que ha producido ‘Tertúlia’ y ha hecho converger «lo urbano con lo tradicional».
«Cantábamos una melodía que igual nacía siendo una canción tradicional y ellos escuchaban un trap. Era mágico. Podía ser un retrouxo o un paseo y ellos escuchaban unos ‘hot cues’. Fue todo un juego», aseguran.
Para las Fillas, la música tradicional es «inagotable», tanto en sus letras como en sus estructuras e instrumentos y con este nuevo trabajo demuestran que pueden llegar «más allá» y conectarla con el trap, el hip hop, el funk, o ritmos más latinos, con referentes como Nathy Peluso, Rusowsky, la cantante angolana Pongo o la cantautora italiana La Niña.

Referentes pictóricos
Pero además, en lo conceptual y artístico, Fillas de Cassandra beben de la pintura de Tamara de Lempicka, Ana Mendieta, Maruja Mallo o Ángeles Santos y de las lecturas de escritoras como Gloria Fuertes o Emilia Pardo Bazán.
El disco roza lo experimental y retuerce la canción al incluir en ella «susurros, risas, silencios, cuchicheos e incluso notas de audio», que formaron parte de un proceso de producción en el que han colaborado artistas como Abraham Cupeiro, Pipiolas, Zetak y Ede.
Todo ello lo presentarán en un concierto en Pontevedra el próximo 9 de mayo, con un aforo de aproximadamente 4.000 personas, tras el cual comenzarán una gira por toda España y parte del extranjero.
«Todos los deseos que queremos de la Tertulia los vamos a presentar aquí. Va a ser muy especial», advierten. EFE









