Pontevedra (EFE).- El PSOE y el BNG han exigido este viernes la dimisión de Álvaro Rodiño, jefe de gabinete del vicepresidente de la Diputación de Pontevedra, tras la difusión de un vídeo en el que bromea sobre golpear con un palo de golf a niños huérfanos.
En el vídeo, difundido a través de la red social TikTok, Álvaro Rodiño afirma que «trataría de apuntar a la cabeza o a órganos vitales», moviendo el palo de golf como si diera el golpe.
El propio Rodiño ha explicado que el vídeo, que subió su mujer a redes sociales, tiene tres meses y forma parte de una tendencia de humor que se ha hecho viral por TikTok.
Este tipo de contenido consiste en grabar a alguien respondiendo a una pregunta y, en el montaje, sustituirla por otra diferente, en ocasiones absurda o políticamente incorrecta.
«Creo que el vídeo deja claro el tono de broma, incluso por mi reacción y por mi manera de reírme. Dicho esto, entiendo perfectamente que, al sacar unos segundos de ese contexto y verlos de manera aislada, alguien pueda interpretarlos de otra forma», afirma el aludido.
Lo que más le preocupa, añade Rodiño, «es que pueda interpretarse que existe en mí algún tipo de desprecio hacia un niño, hacia un huérfano o hacia una persona vulnerable», algo que asegura «está muy lejos de cómo soy y, sobre todo, de cómo entiendo la vida».
Asegura en todo caso que «no voy a negar que el vídeo pueda resultar desafortunado ni que alguien pueda interpretarlo de una manera diferente a la intención con la que se hizo» y pide «sinceras disculpas» a quien haya podido sentirse herido u ofendido.
Pero los socialistas reiteran que «no basta con que se pidan excusas y si no dimite inmediatamente, deben echarlo», como apuntó su portavoz en la Diputación de Pontevedra, Laura Iglesias, que apunta estar «asqueada hasta la náusea» por este video.
«Alguien que se comporta de esta manera y que permita que su mujer suba vídeos repugnantes de este tipo no merece cobrar ni un céntimo de dinero público», ha añadido.
A esta petición se ha sumado también la expresidenta de la Diputación de Pontevedra, la también socialista Carmela Silva; e incluso el ministro de Transportes, Óscar Puente.
El BNG, por su parte, considera que Rodiño es autor de unas «afirmaciones de odio totalmente inaceptables» para alguien que ostenta un «cargo de su responsabilidad» en el Gobierno provincial de Pontevedra.









