Santiago de Compostela (EFE).- El paro subió un 2,15 % el pasado mes en Galicia, hasta alcanzar 114.849 personas sin empleo (2.412 más que en septiembre), pero la comunidad registró el mejor octubre en número de afiliados desde que hay registros pese a la leve variación mensual negativa, de 0,06 %.
Los datos divulgados este miércoles por los ministerios de Trabajo y Economía Social y de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones muestran que Galicia perdió 697 afiliados respecto a septiembre pero mejoró un 2,20 % respecto a un año atrás y alcanzó la cifra de 1.127.270, lo que marca el mejor octubre de la serie histórica, iniciada en 2004.
Por el contrario, el desempleo empeoró en relación a octubre de 2025 y aumentó un 1,29 %, con 1.463 parados más.
Al contrario que Galicia, en el conjunto de España hubo un aumento mensual de afiliados en octubre y marcó un nuevo récord al superar 22,62 millones. El paro creció, en 43.128 personas y hasta 2,42 millones de desempleados, el mayor incremento para este mes desde la pandemia de covid-19.
El desempleo subió en todas las comunidades autónomas y Galicia fue la sexta donde más se incrementó en términos absolutos, según las estadísticas.
Por provincias, subió un 2,40 % en Ourense, un 2,38 % en A Coruña, un 2,15 % en Pontevedra y un 0,90 % en Lugo.
Un 59,1 % del total de parados en octubre eran mujeres, y los menores de 25 años representaron el 5 %.
El desempleo subió en todos los sectores económicos de Galicia, especialmente en servicios, con 2.013 parados más, pero también en agricultura (217), industria (164) y construcción (27).
En Galicia las empresas firmaron 65.770 contratos laborales el mes pasado, un 14,51 % menos que en septiembre y un 4,19 % menos que en octubre de 2025. Solo un 30,84 % fueron indefinidos, por debajo de la media española (43,27 %).
Un total de 78.999 personas cobraban prestaciones por desempleo en Galicia en septiembre (el dato más reciente que divulga el Ministerio de Trabajo), con una cuantía media de 1.010 euros en el caso de las contributivas y un desembolso total de 94 millones.
En cuanto a afiliados, 904.499 estaban inscritos en el régimen general -6.658 dentro del agrario y 22.699 en el del hogar-, 205.122 en el de autónomos y 17.649 en el del mar.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha informado también de que, a finales de octubre, el número de afiliados extranjeros relacionados con el proceso extraordinario de regularización era de 490.586 en toda España, de los que 3,5 % estaban en Galicia.
Reacciones dispares en la Xunta y sindicatos
La directora general de la Xunta de Formación y Cualificación para el Empleo, Zeltia Lado, ha destacado que la cifra total de afiliados representa no solo el mejor octubre de la serie sino también el cuarto mejor dato a nivel global, y ha señalado que la subida del paro es una «tendencia generalizada» en todas las comunidades.
Lado ha achacado el incremento el desempleo respecto a septiembre al fin de la campaña de verano y ha dicho que la subida anual se debe al impacto del proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes.

Por su parte, el secretario confederal de empleo de CIG, Paco Sío, ha defendido que los datos constatan «una vez más el fracaso de las políticas de empleo, tanto del Gobierno central como de la Xunta, lo que demuestra que sobran razones para ir a la huelga».
Sío ha destacado la alta rotación en el empleo y en el elevado porcentaje de contratos temporales o fijos-discontinuos, y ha reclamado servicios públicos de calidad para contratar a personas de más edad que están desempleadas.
La secretaria de organización y políticas públicas de CCOO en Galicia, Maica Bouza, ha subrayado que los datos de octubre en esta comunidad muestran un comportamiento «mucho peor» que la media estatal y ha instado a la Xunta a aprovechar los presupuestos autonómicos de 2027 para impulsar medidas y revertir esa situación.
Por último, UGT ha achacado la subida del paro al fin de la temporada turística veraniega y ha alertado de que los buenos datos de afiliación «no se trasladan adecuadamente al poder de compra de quien trabaja».










