Crisálide: música, arte y cultura queer para salir de los márgenes

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Santiago de Compostela (EFE).- Música, danza, espectáculos drag y otras disciplinas se darán cita este sábado en Crisálide, el evento cultural que convertirá el Centro Xove de Santiago en un espacio de expresión queer y creación artística disidente, con el que el colectivo Pupa reivindica la necesidad de generar lugares de encuentro seguros, diversos y abiertos a otras identidades.

La iniciativa, que se desarrollará entre las 17:00 y las 23:00 horas de este sábado, reúne distintas disciplinas y artistas en una programación que busca trascender los formatos convencionales del ocio cultural.

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«Queremos y necesitamos espacios seguros y que ofrezcan una cultura atractiva e interesante», asegura a EFE Yaiza, una de las integrantes del colectivo que conforma junto a Beta, Inés y Antía.

«Sentíamos que en Santiago no hay ningún espacio donde puedas salir de fiesta y no ser vulnerada de ninguna forma. Al final nos dejan huérfanas de eso, de la diversidad, de espacios de ocio y de entretenimiento, que forman parte principal de la vida de cualquier persona», señala.

Colectivo multidisciplinar

Pupa nació en 2025 a partir de un proyecto audiovisual impulsado por varias amigas que decidieron trabajar juntas en un cortometraje sobre la experiencia de Beta, una persona no binaria, tras someterse a una operación de mastectomía.

Dirigido por Antía Carreira, el trabajo artístico obtuvo varios reconocimientos en festivales, lo que proporcionó al grupo recursos económicos para dar un paso más y fundar el colectivo.

Algunas de sus integrantes ya habían compartido experiencia en Malfario, un colectivo de DJs que organizaba sesiones musicales en Santiago desde una perspectiva queer y política.

Sin embargo, Pupa se reconvierte ahora con una vocación «más amplia y multidisciplinar», reuniendo perfiles vinculados a la producción, las artes plásticas y el diseño gráfico para desarrollar proyectos culturales de distinta naturaleza.

«Es un espacio donde crear y donde poder compartir», afirma Yaiza, consciente de la importancia del trabajo colectivo frente a la individualidad: «La individualidad no funciona y no nos va a llevar a ningún lado», apunta.

Crisálide es, por tanto, la segunda gran propuesta de Pupa, una jornada que defiende la posibilidad de explorar diferentes lenguajes, desde la danza y el teatro hasta la performance, el drag y las artes plásticas.

La jornada comenzará con ‘Bipedestrucción’, una pieza de danza de Disiden.cia que cuestiona los estereotipos de género instaurados desde edades tempranas. Le seguirá Averío, un espectáculo drag experimental procedente de Vigo, antes del directo de Megane Mercury, que presentará su proyecto ‘Negras Malas’.

La música continuará con las sesiones de Clyta y Saya, con ritmos que transitan por el afrobeat, el dancehall, la electrónica y los sonidos árabes.

Durante todo el encuentro podrán visitarse además dos instalaciones artísticas de Alex Bow y Nerea Gundín.

Ocio desde la disidencia

Pero detrás de esta programación está una reflexión más amplia sobre quién ocupa los espacios culturales y qué dinámicas se generan en los mismos.

Yaiza recuerda que, en su anterior experiencia con Malfario, era difícil poder disfrutar del ocio sin sufrir comportamientos machistas, homófobos o abusivos.

Aunque desde Pupa reivindican el «potencial político» de la noche, la música y el baile -habitualmente observados desde una perspectiva negativa-, y donde también se generan vínculos, cuidados y formas de transformación social, en este caso apuestan por una jornada diurna.

«Queremos sacar todo eso un poco de la nocturnidad y llevarlo a la luz», asegura Yaiza, que también anima a otros colectivos a organizarse, a crear propuestas y a pedir fondos públicos, ya que la gente joven también necesita apoyo institucional para financiar sus proyectos «fuera de los circuitos habituales».

«Siempre lo público ha dejado muy de lado a la juventud. Se preocupan por los niños y niñas y por las personas de más edad, pero parece que los jóvenes tenemos el estigma de que solo hacemos botellón y esas cosas», reflexiona.

Crisálide cuenta con la colaboración del Centro Xove y el respaldo de la Concellería de Mocidade del Ayuntamiento de Santiago, una cooperación que Pupa quiere que sirva de ejemplo para otras organizaciones. EFE