Palma (EFE).- El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, ha anunciado este martes que la institución pondrá en marcha iniciativas para paliar el impacto de la subida de precios por la crisis bélica de Oriente Medio por valor de 84 millones de euros.
En su primera intervención en la segunda jornada del Debate de Política General, Galmés ha subrayado que el encarecimiento de los combustibles tiene «repercusiones muy importantes» para los ciudadanos y las empresas de la isla que el Consell afrontará con un plan denominado ‘Mallorca protege’.
El presidente insular ha detallado algunas de las líneas de ese programa de ayudas e inversiones: 9 millones de euros para familias vulnerables, 2 millones para gastos deportivos de familias, 1 millón para clubes deportivos, 2 millones en bonos para comprar productos locales, 1 millón para ayudas a cooperativas y 300.000 euros para el sector cultural y artesanal.
Además de estas ayudas directas, que suman 15,3 millones de euros, Galmés ha incluido en la cuantía económica de ese plan contra la crisis por la guerra de Irán 51,5 millones de euros en inversiones en infraestructuras y 2 millones para renovación de instalaciones deportivas municipales.
Adelanto subvenciones
El plan, que se presentará a los grupos políticos del Consell tras las fiestas de Semana Santa, contempla el adelanto de entre el 75 y el 100 % de las subvenciones mientras se tramitan y la revisión de los contratos públicos para ajustar plazos y precios, ha explicado.
Galmés ha encuadrado su iniciativa en una política dirigida a atender las necesidades reales de la ciudadanía, en cumplimiento de sus compromisos electorales, frente a una izquierda que, cuando gobernó, actuó en contra de lo que había prometido y ahora reclama lo que no hizo.
En su réplica a los portavoces de los grupos políticos de la institución, el líder del PP balear ha puesto el acento en defender su gestión, en coalición con Vox, y en criticar el legado del anterior gobierno de izquierdas, en particular del PSOE.
Esa herencia, ha remarcado, incluye la saturación turística generada por un «crecimiento descontrolado», con «el mayor crecimiento de plazas de la historia (90.000 en las dos legislaturas precedentes), acompañado de la proliferación de la oferta ilegal.
Esta situación, ha incidido, se tradujo también en un incremento del 75 % del precio de la vivienda.
El presidente del Consell ha defendido que la institución se solidarice con Ibiza y Formentera permitiendo la importación a Mallorca de sus residuos para incinerarlos, algo que permiten las normas aprobadas por la izquierda y que, además, conlleva una compensación de 50 millones de euros.
En la misma línea, la portavoz del grupo del PP, Núria Riera, ha replicado las críticas del PSOE, ha ensalzado la gestión de Galmés y sus consellers y ha celebrado el buen funcionamiento de la coalición con Vox. «Tenemos un buen pacto», ha afirmado.








