Medrano (EFE).- La consejera de Agricultura deLa Rioja, Noemí Manzanos, espera que la enfermedad ‘mildiu’, motivada por la alta humedad y temperaturas moderadas, no dañe la totalidad de las cosechas de los viñedos, gracias a la profesionalidad y buen hacer del agricultor profesional riojano.
Manzanos y el director general de Agroseguro, Sergio de Andrés, han visitado una parcela de viñedo en Medrano, que fue una de las más afectadas por la tormenta de piedra del pasado 11 de junio.
La consejera ha destacado que las fuertes tormentas que está habiendo dificultan la entrada a las parcelas con maquinaria y, pese a la profesionalidad del agricultor, con los tratamientos, las altas temperaturas y la humedad relativa, hacen que las esporas del mildiu tengan las mejores condiciones para contaminar el viñedo.
Esfuerzo titánico
«No hay datos oficiales de porcentaje de uva afectada, cada viticultor tiene su libro de trazabilidad y, a final de año, podremos tener estimaciones estadísticas en ese sentido», ha detallado Manzanos, quien ha resaltado «el esfuerzo titánico que están haciendo los agricultores para salvar las uvas del mildiu».
Según sus datos, hasta la actualidad, no hay viña que, en su totalidad, registre pérdidas por mildiu, aunque es pronto para determinarlo con exactitud.
Manzanos ha animado a los agricultores a continuar luchando y utilizar todas las herramientas fitosanitrias que tienen a su alcance para intentar mantener el máximo posible de uva, ante una cosecha de uva que ve que será «muy escasa», debido también a los daños por el pedrisco.

Un año dificilísimo
Por su parte, el viticultor riojano Lito Díez Gandarias, quien ha participado en esta visita, ha dicho que casi siempre son capaces de controlar el ‘mildiu’ y «este año ha sido dificilísimo».
La mayor parte de los viticultores riojanos, ha indicado, son muy profesionales, pero ha habido momentos en los que no se ha podido entrar en la viña hasta transcurridos unos días después de una fuerte tormenta, el hongo ha invadido la hoja y «el viticultor no ha podido con ello».
«Hemos podido proteger la viña en su mayor parte, pero, incluso, ha habido agricultores que no han podido, no porque hayan hecho mal el tratamiento, sino porque no han tenido suerte en el mismo y este año hay muchísima incidencia» de esta enfermedad, ha subrayado.