Pilar Mazo|
Logroño (EFE).- La ceramista riojana Tamara Sánchez, quien desarrolla su proyecto ‘Dieciséis cántaras’ en el municipio de Treviana, ha asegurado a EFE que «se idealiza mucho» el emprendimiento de la mujer en el medio rural, cuando, en realidad, «no es fácil» conseguirlo.
Sánchez ha participado este viernes, 27 de febrero, en Logroño, en la jornada ‘Emprendedoras del Territorio’, impulsada por la Asociación para el Desarrollo de la Rioja Alta (ADRA), la Fundación ‘la Caixa’ y el Ayuntamiento de Haro.
Esta mujer, de 44 años, con estudios universitarios de empresariales, decidió hace cuatro años desarrollar su proyecto de trabajo en Treviana, tras aprender las técnicas de cerámica con el alfarero Antonio Naharro, en Navarrete, donde aprendió a trabajar la elaboración del barro.
La importancia del certificado artesano
Ha explicado que siempre le ha gustado la faceta artística y, después de la pandemia, decidió desarrollar su proyecto en el espacio de un familiar en esta localidad riojana, donde elabora vasijas fundamentalmente de barro rojo y que modela con el torno.
El certificado de artesanía, expedido por el Gobierno de La Rioja y que ella ya tiene, abre las puertas a la hora de participar en ferias y mercados, pero, por su experiencia personal, no ve ayudas que apoyen realmente al desarrollo del emprendimiento femenino en el medio rural, como por ejemplo, la complejidad burocrática y las dificultades de financiación.
Esta ceramista ha recalcado que no se trata de tener privilegios, aunque está convencida de que el desarrollo rural solo es posible si se construye desde dentro, en este caso, con las mujeres como protagonistas del cambio, generadoras de oportunidades y referentes del arraigo.
El momento del café
Ha explicado que decidió acuñar su proyecto como ‘Dieciséis cántaras’ por la actividad de su familia, relacionada con el mundo del vino, pero sus piezas incluyen botijos, tazas de café, jarras y pendientes, entre otras.
«A la gente le gusta adquirir lo que pueda utilizar», lo que explica la buena aceptación de las tazas de café esmaltadas y adornadas de colores, que elabora, así como pendientes.
Actualmente, vende sus producciones en municipios de la zona de Treviana, ferias y mercados y este año tiene previsto participar en la Feria de Alfarería y Cerámica de Navarrete (NACE) y el próximo mes de abril, en una feria de artesanía en Logroño.
«Lo bueno de participar en las ferias y mercados es que te dan pistas a la hora de conocer los gustos y tendencias del público», ha relatado.