Rebeca Palacios |
Logroño (EFE).- Erica Carolina y Paola son dos jóvenes madres migrantes que han iniciado los trámites del procedimiento extraordinario de regularización con la ilusión de asentarse en La Rioja, «por el futuro» de sus hijos.
En la primera jornada de presentación presencial de toda la documentación, la colombiana Erica Carolina Lucena ha acudido este lunes a la oficina de Correos situada en la céntrica calle Once de Junio de Logroño para cercionarse de los documentos que necesita presentar antes de solicitar la cita previa.

Madre dos hijos de 10 y 19 años, llegó a Logroño sola con ellos desde Santander (Colombia) hace 10 meses, «para trabajar y poder sacarlos adelante», ha relatado en declaraciones a los periodistas.
En este tiempo en España, ha trabajado cuidando personas mayores y en labores de limpieza por horas, en todo lo que le ha ido saliendo.
Hijos escolarizados
En los últimos días ha pedido algunos de los documentos necesarios en las distintas administraciones, como el Ayuntamiento, donde había acudido esta mañana para solicitar el certificado de vulnerabilidad.
También ha tramitado en Colombia uno de los permisos que necesita presentar para su hijo menor, quien cursa cuarto de Primaria, mientras que el mayor estudia para técnico de sistemas informáticos.

Ha relatado que ha recibido ayuda para reunir todos los documentos, «la trabajadora social y los profesores de los niños han sido muy amables».
Esta colombiana espera que conseguir la regularización suponga «una oportunidad de lograr un trabajo más estable, con nuevas expectativas», además de poder viajar a su país para ver a sus padres.
Trámites completos para Paola
Por su parte, la venezolana Paola Jiménez ha pasado más de una hora en la oficina de Correos para presentar toda la documentación, tras haber logrado una cita presencial a las 9:10 horas de este lunes, la tercera del día.
«Me atendieron súper bien, los chicos fueron muy amables, me voy muy contenta por el trato», ha relatado a los periodistas esta madre de un niño de 8 años.
Esta joven llegó en enero de 2025 a La Rioja y se afincó en Entrena, una localidad de unos 1.700 habitantes donde ya residía su cuñada, quien le ha apoyado en estos meses.

Deseo de estabilidad
Sus primeros trabajos han sido como cuidadora de personas mayores y, cuando culmine el proceso de regularización, confía en «trabajar» para lograr estabilidad «por el futuro» de su hijo, para que «salga adelante y siga estudiando».
Jiménez ha reconocido que no le ha costado mucho esfuerzo reunir toda la documentación requerida, al estar empadronada en Entrena y tener en orden su pasaporte y el certificado de antecedentes penales emitido por su país.
«Laura, la trabajadora social de Entrena, se ha portado muy bien, gracias a ella me han abierto muchas puertas», ha agradecido.
Ha confiado en que culmine todo el proceso de la regularización, porque: «igual que nosotros recibimos, queremos dar también».










