Pilar Mazo|
Logroño (EFE).- La vicepresidenta del Sindicato Médico de La Rioja, Miren Romero, ha dicho a EFE que, como facultativa médica, «te dan ganas de tirar la tolla» en relación a la actitud del Ministerio de Sanidad con los médicos, por la cual no se ha desconvocado la huelga nacional que mantienen en defensa de un estatuto marco propio, pero «no podemos», ya que sería «seguir 20 años más».
Romero ha realizado estas afirmaciones en el inicio de la cuarta huelga semanal del año, ante la falta de avances con el Ministerio de Sanidad, que acusa a los sindicatos convocantes de alinearse con la derecha para perpetuar el conflicto en busca de fines distintos a los de mejorar las condiciones del colectivo, un argumento que esta representante del Sindicato Médico de La Rioja ha rechazado.
«Tirar la toalla» después de tres semanas de huelga sin avances ni atisbo de alcanzar acuerdos por parte del Ministerio de Sanidad y, en particular, de su titular, Mónica García, sería un retroceso que los médicos no están dispuestos a aceptar, «ni por nosotros, ni por los que vienen detrás», ha dicho.

La vicepresidenta del Sindicato Médico de La Rioja Miren Romero, atiende a los medios de comunicación, tras una concentración, dentro de la huelga de médicos en reivindicación de un estatuto propio para la profesión. Imagen de archivo. EFE/Raquel Manzanares
Una atención segura y de calidad al paciente
Según sus datos, la incidencia de la primera jornada de huelga, del 18 de mayo, en la sanidad pública riojana es «importante», si se considera que los servicios mínimos están en una cobertura de entre el 70 y 75 % y, dentro del 30 % restante, hay profesionales que salen de guardia y otros que están de permiso, entre otros conceptos.
Romero ha incidido en que los profesionales de la medicina entienden la situación y las consecuencias de esta huelga en los pacientes, pero «esto no solo va de retribuciones, sino de mejorar las condiciones laborales» de los facultativos y, en especial, de «garantizar una atención segura y de calidad al ciudadano, como se merece».
También ha afirmado que los médicos no quieren seguir con las condiciones laborales en las que tienen que trabajar porque «ponen en peligro la atención al paciente», que se merece una atención «segura y de calidad».

Personal sanitario se concentra frente a la puerta del Hospital San Pedro, de Logroño, dentro de la huelga nacional de médicos. Imagen de archivo. EFE/Raquel Manzanares
No se descarta ampliar los paros
Ha adelantado que, si no hay un avance real de la situación con el Ministerio de Sanidad, la idea es ampliar los paros después de la semana del 15 al 19 de junio próximo, que son las fechas iniciales que el comité de huelga se planteó con esta convocatoria.
Cuando se ideó esta movilización, desde el comité de huelga no se pensó que no iba a haber una negociación por parte del Ministerio, ya que, desde el ámbito médico, se aboga por esa negociación y su disposición es a «hablar y negociar», ha añadido.
Pero, en una negociación, tiene que haber voluntad de llegar a acuerdos por ambas partes y lo que los médicos aprecian de la ministra de Sanidad, es que «está cronificando una situación que nos está llevando a todos al desastre y nos sentimos un poco abandonados», ha subrayado.

Un profesional sanitario porta en su bata blanca un anagrama alusivo a la huelga nacional de médicos contra la reforma del estatuto marco que propone el Ministerio de Sanidad y que regula las condiciones laborales del personal del Sistema Nacional de Salud. EFE/ Maria Aguilella Pardo
La cronificación del conflicto
Además, ya hay en comunidades autónomas donde los médicos se han planteado adoptar algunas medidas, como no asumir determinadas sobrecargas laborales, lo que en La Rioja, ha dicho, no se descarta si no hay avances.
En este contexto, cree que «el modelo sanitario ha llegado a un límite», dado que «se está cronificando una situación que está llevando al desastre».
Tiene que haber una implicación del Gobierno de España y las comunidades autónomas, que también tienen la competencia, ha dicho, en aplicar algunas mejoras.










