Enfermos de Párkinson en un tratamiento de terapia ocupacional
Enfermos de Párkinson en un tratamiento de terapia ocupacional.EFE

Los enfermos de párkinson piden diagnósticos más tempranos y rápidos en La Rioja

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Sergio Jiménez Foronda | Logroño (EFE).- La asociación Párkinson Rioja ha pedido que se realicen diagnósticos más tempranos y rápidos en esta comunidad autónoma porque, desde que empiezan los síntomas hasta que se recibe la confirmación, pueden pasar casi dos años, en los que la enfermedad ha avanzado.

Así lo ha afirmado a EFE Isabel Bustillo, presidenta de Párkinson Rioja, asociación que lleva en activo desde 2015 y que, en la actualidad, es la única constituida legalmente en esta comunidad sobre esta enfermedad.

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Bustillo ha explicado que la reivindicación principal de esta entidad se centra en conseguir un diagnóstico más rápido de la enfermedad, cuyo primer síntoma más común en la actualidad es la depresión.

Ha señalado que, como consecuencia de los síntomas iniciales, “hay personas que se vuelven lentas y que tienen mucha tristeza y lo achacan a una depresión”, por lo que “les mandan antidepresivos y, para cuando empiezan a hacerles las pruebas, el párkinson está avanzado”.

El síntoma principal de la enfermedad de Párkinson, ha proseguido, solía ser el temblor corporal, pero, en la actualidad, es la depresión, que se refleja en la tristeza y en “no tener ganas de hacer nada”, ha dicho.

Ha destacado, como otra reivindicación de Párkinson Rioja, la importancia de que se recorten los tiempos de atención a los pacientes diagnosticados, quienes tienen que esperar entre seis meses y un año para tener una cita con su neurólogo.

“El problema es que si te mandan un tratamiento, no puedes esperar seis meses para saber cómo te sienta esa pastilla, por lo que tendrían que atenderte cada dos o tres meses para ver cómo funciona”, ha señalado.

Ha achacado a la falta de tiempo de los profesionales que el espacio temporal entre las citas sea tan amplio, a lo que se suma que “hay muchos y cada vez más” pacientes con párkinson, en concreto, unos 2.200 en La Rioja, según sus datos.

Además, ha incidido en que, “cuando un paciente está diagnosticado de párkinson, le dan el tratamiento, pero ya no lo vuelven a ver hasta dentro de seis meses o un año y si no le sienta bien la medicación ¿qué hace?”.

Falta de conciencia social

La presidenta de Párkinson Rioja también se ha referido a la falta de concienciación social que existe sobre esta enfermedad, acerca de la que “todavía hay mucho estigma”.

Ha afirmado que hay personas que, cuando observan los temblores propios de la enfermedad de Párkinson, “miran raro” a quienes los padecen, lo que provoca que “se sientan rechazadas y se escondan, no quieren decir lo que tienen”.

Párkinson Rioja, ha proseguido, mantiene sus puertas abiertas a “cualquier persona que necesite hablar, un consejo o desahogarse”, ya que hay casos de familiares que les llaman para “contar sus penas”.

A lo largo del año, esta entidad desarrolla distintas iniciativas, como mercadillos y vermús solidarios, para recaudar dinero destinado a “ayudar a las personas, porque solo con las subvenciones no llega”; así como un acto festivo por el Día Internacional del Párkinson, que se celebra cada 11 de abril.

Una de las asociadas de Párkinson Rioja, Josefina Pérez, ha recordado al recientemente fallecido impulsor y presidente de la desaparecida Asociación Riojana de Enfermos de Párkinson (Arepak), Roberto Moreno.

Ha señalado a EFE que conoció a Moreno incluso antes de la creación de Arepak y ha apuntado que solo puede hablar “cosas buenas” de él porque “se preocupó mucho por la asociación y de que hubiese un local en el que pudiesen estar los pacientes”.