LOGROÑO, 11/09/2026.- El autor de la escultura 'El acompañante', Demetrio Navaridas(d), el director general de Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo (i), y el alcalde de Logroño Conrado Escobar (c), durante la inauguración de la escultura que simula un robot en bronce que se hace un selfi, y que se ha instalado en el centro de Logroño para conmemorar la presencia de Ibercaja en La Rioja desde hace 90 años. EFE/ Raquel Manzanares

La escultura ‘El Acompañante’ conmemora los 90 años de presencia de Ibercaja en La Rioja

Logroño (EFE).- La escultura ‘El acompañante’ de Demetrio Navaridas, que simula un robot en bronce que se hace un selfi, se ha instalado en el centro de Logroño para conmemorar la presencia de Ibercaja en La Rioja desde hace 90 años.

El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, el escultor Navaridas y el director general de la Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo, han descubierto este viernes la estatua que invita a los paseantes a interactuar con ella, ya que dispone de un soporte para que quien quiera se fotografíe con su móvil.

Banner WhatsApp

La Fundación Ibercaja ha donado a la ciudad esta obra para que forme parte del patrimonio cultural de Logroño y sirva como punto de encuentro entre el arte, la ciudad, sus habitantes y los visitantes, además de la propia entidad financiera, ya que se ubica frente a su oficina principal de la capital riojana.

El director de la Fundación ha incidido en que la donación de esta obra se enmarca en la conmemoración de los 150 años de historia de Ibercaja, que hace 90 años era la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja.


Un dato que demuestra, ha dicho Rodrigo, las profundas raíces que tiene Ibercaja en La Rioja, una tierra con la que mantiene una intensa actividad social, cultural y educativa.

LOGROÑO, 11/09/2026.- El autor de la escultura ‘El acompañante’, Demetrio Navaridas (c), durante la inauguración de esta obra en el centro de Logroño. EFE/ Raquel Manzanares

Un robot que interactúa


‘El Acompañante» mide 1,85 de alto, está hecho en bronce con pátina y su estructura es la de un robot construido en volúmenes cilíndricos desde los pies a la cabeza; tiene su brazo derecho extendido y sujeta lo que parece un móvil pero en realidad en un soporte que invita a quien lo desee a hacerse un autorretrato.

El autor ha buscado así fomentar la interacción ciudadana y convertir a las personas en parte activa de su creación, al invitar a relacionarse con la escultura.

Navaridas ha explicado que la obra «en realidad nos evoca a todos nosotros, que somos acompañantes en algún momento de la vida» y «todos somos acompañados»; además le ha dado forma de robot «actualizado» porque «aunque hace años parecía algo lejano, ya los hay que pueden hacer muchas cosas y quizás en poco tiempo estén muy presentes en nuestras ciudades».

«A ese robot le quise unir algo de actualidad y pendé que un selfi es algo que está en el bolsillo y las manos de todos en todos los lugares», ha concluido el escultor.

El alcalde de Logroño, por su parte, ha destacado el emplazamiento de la escultura, «una calle céntrica, que evoca la actividad de la ciudad y también evoca cultura», ha afirmado el alcalde de Logroño, que ha considerado que esta obra «representa lo mejor lo mejor de Logroño» aunque «cada uno lo interprete de una manera» y para él «habla de preservar la diversidad dentro del diálogo y de la compañía».


Cree que Navaridas «no solo ha entendido los valores de Logroño, sino que con esta estatua va a poder interactuar y que quienes nos visiten puedan volver a vivir nuestra ciudad», ha concluido.