Efectivos luchan contra las llamas del incendio forestal declarado en el término municipal de Navaluenga (Ávila), este sábado. EFE/ Raúl Sanchidrián

El fuego de Navaluenga (Ávila) baja a nivel 1 de peligro y sin sigue estabilizar aunque evoluciona de forma «favorable»

Navaluenga (Ávila) (EFE) – El incendio declarado el viernes por la tarde en Navaluenga (Ávila), que ha quemado al menos 1.500 hectáreas, está aún sin estabilizar aunque evoluciona de forma «favorable», con lo que tanto la situación operativa en cuanto a nivel de emergencia en la comunidad como el Índice Potencial de Gravedad, por la evolución del fuego, han bajado a las 20.00 horas del nivel dos al uno.

El director de extinción, Alejandro Peñalvo, ha explicado que a las 19.00 horas la situación era «muy favorable y veremos cómo evoluciona en las próximas horas».

De cara a la noche, Peñalvo ha señalado que se espera una mejora significativa en las condiciones para la extinción, con una bajada de la intensidad del viento, un aumento de la humedad relativa y temperaturas más bajas que las de la noche anterior.

Una noche fresca que ayuda

«Va a ser una noche más fresca, lo que supone que es menos probable que se pueda generar una llama», ha explicado.

Según el responsable de extinción, si los medios que permanecen en la zona trabajan en condiciones favorables, «por la mañana probablemente la situación esté mejor de lo que estamos ahora».

«Ahora mismo todos los conatos están controlados”, ha afirmado el técnico, quien ha detallado que las reactivaciones se han producido dentro del perímetro actual, que se mantiene estable.

Siguen 55 medios desplegados

La superficie calcinada se estima en más de 1.500 hectáreas, aunque el dato definitivo dependerá de mediciones vía GPS y satélite.

En las labores de extinción siguen desplegados 55 medios, entre ellos 5 técnicos, 10 agentes medioambientales, 11 cuadrillas, 8 autobombas, 2 bulldózer, 7 brigadas helitransportadas (Brif) y 3 medios aéreos.

Aún no está estabilizado

Peñalvo ha confirmado que por el momento no se considera el incendio estabilizado, decisión que corresponde valorar al CECOPI.
Asimismo, ha señalado que no dispone de datos actualizados sobre posibles heridos o intoxicados por humo entre los efectivos.

Durante las labores de extinción resultó herido ayer un integrante de una de las autobombas del servicio de extinción de incendios de la Junta de Castilla y León, que está hospitalizado con varias costillas rotas tras golpearse en el costado.

Efectivos luchan contra las llamas del incendio forestal declarado en el término municipal de Navaluenga (Ávila), este sábado.
Efectivos luchan contra las llamas del incendio forestal declarado en el término municipal de Navaluenga (Ávila), este sábado. EFE/ Raúl Sanchidrián

Llamas, humo y mucho miedo

Vecinos y afectados por el incendio forestal declarado a primera hora de la tarde de ayer en la localidad abulense de Navaluenga ha relatado este sábado a EFE cómo vivieron las horas más críticas, con momentos muy tensos en los que veían «las llamas, mucho humo y un viento horrible», con «mucho miedo».

Este incendio forestal ha obligado a evacuar un campamento de verano con 50 niños, además de a 14 familias de la zona.

En el campamento I-Félix, situado en las inmediaciones del fuego, la evacuación se produjo por iniciativa de sus coordinadores, antes de que llegasen los servicios de emergencia.

“Vimos que el humo se acercaba demasiado y evacuamos a los niños andando hasta las piscinas de Navaluenga”, ha explicado a EFE Irene de Fénix.

“Nos pilló comiendo, los monitores vieron el humo y reaccionamos rápido. Seguimos todos los protocolos, avisamos a emergencias y todo el mundo colaboró”, ha señalado. Pese a la tensión, los menores vivieron la evacuación como una aventura.

María Isabel, residente de Navaluenga, ha referido también a EFE cómo vivieron las horas más críticas: “Veíamos las llamas, mucho humo y un viento horrible. A una amiga se le quemó todo el prado. La sacaron de su casa con su madre de 100 años”.
Ha incidido en que el olor a quemado persistía esta mañana: “Olía muchísimo. Mucho miedo”.