Ciudad de Guatemala (EFE).- En el corazón del cinturón ecológico al noreste de la capital guatemalteca, el Parque Ecológico y Deportivo Cayalá se convirtió este sábado en el escenario del Centroamérica Big Day 2026, una jornada regional de observación y registro de aves que se desarrolla de manera simultánea.
El Centroamérica Big Day se realiza una vez al año, durante el segundo fin de semana de marzo, con la participación simultánea de los países de Centroamérica y República Dominicana.
Esta iniciativa, impulsada por la Agencia de Promoción Turística de Centroamérica (CATA) e instituciones locales como el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), busca posicionar al istmo como un destino estratégico para el aviturismo.

Según la bióloga e investigadora Varinia Sagastume, este evento de ciencia ciudadana es vital porque «aporta datos para la conservación y la investigación».
Centroamérica, una región con diversidad de aves
Los listados generados alimentan bases de datos globales que permiten a la comunidad científica comprender mejor las rutas migratorias.
«Nosotros como Centroamérica somos un puente importante en la migración y todos nuestros ecosistemas son claves para que ellas puedan completar este viaje», añadió Sagastume.
Durante la jornada en Cayalá, un refugio que alberga más de 230 especies de aves, los participantes avistaron ejemplares como el búho «aurorita» y diversos chipes (pequeñas aves) migratorios que retornan hacia Norteamérica.

Para Isabela Rusito, bióloga de la fundación Fundaeco, el impacto trasciende lo científico, ya que «no solo aprendemos de aves, sino que también a cómo protegerlas y conservar todos los parques de la ciudad».
Rusito enfatizó que el avistamiento genera un «sentido de pertenencia» en los ciudadanos al descubrir especies de colores hermosos cerca de sus hogares.
La jornada reafirma que el conocimiento es el primer paso para la preservación, bajo la premisa de que «no podemos cuidar lo que no conocemos», concluyó Sagastume.