El escritor de Nicaragua Sergio Ramírez, en una imagen de archivo. EFE/Ricardo Maldonado

Sergio Ramírez y Gioconda Belli agradecen a Boric por “no callar sobre Nicaragua”

Tegucigalpa, (EFE).- Los escritores nicaragüenses Sergio Ramírez y Gioconda Belli agradecieron este domingo al presidente de Chile, Gabriel Boric, por “no callar sobre Nicaragua”, en donde las autoridades han privado la nacionalidad a 317 opositores y críticos al Gobierno de Daniel Ortega, incluido los dos disidentes.

“Muchas gracias presidente @GabrielBoric por encarnar la dignidad y la entereza al no callar sobre Nicaragua. Un abrazo”, escribió en Twitter Ramírez, Premio Cervantes 2007, y exiliado en España.

En un mensaje en esa red social, Boric envió un abrazo fraterno a Ramírez, a Belli, al periodista Carlos Fernando Chamorro, a la feminista Sofía Montenegro “y a todos quienes Ortega ha pretendido despojarlos de su nacionalidad nicaragüense”.

“No sabe el dictador -en alusión a Ortega- que la patria se lleva en el corazón y en los actos, y no se priva por decreto”, añadió el presidente chileno.

Por su lado, Belli, autora de la novela “El país de las mujeres”, ganadora del Premio Latinoamericano de Literatura La Otra Orilla 2010 y también exiliada en España, elogió a Boric, hasta ahora el único presidente latinoamericano en condenar abiertamente a Ortega por declarar apátridas a 317 nicaragüenses.

“Gracias por ser consecuente y por apoyar un estado de derecho y la demanda democrática en Nicaragua y Latinoamérica. Mis respetos y cariño a Gabriel Boric”, escribió en Twitter la galardonada con el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral 2008 por su obra “El infinito en la palma de la mano”.

Hasta ahora, los Gobiernos latinoamericanos no han condenado de forma unánime el caso de los 317 apátridas nicaragüenses, con la excepción de Chile.

Colombia y México han reaccionado con cautela, en tanto Brasil y Argentina han guardado silencio, al igual que el resto de los países centroamericanos.

Nicaragua retiró la nacionalidad el miércoles pasado a 94 ciudadanos -con lo que sube a 317 la cifra de apátridas en los últimos días- por sus críticas hacia Ortega, quien además ordenó el destierro de 222 exprisioneros políticos, que fueron excarcelados y enviados en un avión a Estados Unidos.

Los 94 nicaragüenses -defensores de derechos humanos, sacerdotes, ambientalistas, disidentes sandinistas, estudiantes, empresarios y comerciantes, entre otros- han sido también despojados del derecho a la propiedad, acusados de delitos contra el Gobierno y declarados prófugos de la Justicia.

Entre quienes fueron despojados de la nacionalidad nicaragüense está el obispo Rolando Álvarez, quien el 9 de febrero se negó a ser desterrado a EE.UU. junto con las otras 222 personas y al día siguiente fue condenado a más de 26 años y 4 meses de prisión.