Bogotá (EFE).- La Procuraduría (Ministerio Público) de Colombia suspendió provisionalmente este jueves al general del Ejército Juan Miguel Huertas y a Wilmar Mejía, alto funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), por su presunta implicación en la infiltración de disidencias de las FARC en entidades de seguridad del Estado, según informaron a EFE fuentes oficiales.
El organismo de control abrió esta semana una investigación previa contra ambos, después de que Noticias Caracol revelara presuntas infiltraciones de la disidencia Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF) en el Ejército y la DNI, acusaciones que Huertas y Mejía niegan.
La investigación periodística obtuvo comunicaciones entre el jefe del EMBF, Alexander Díaz, alias Calarcá, y otros guerrilleros, en las que se menciona a Huertas y Mejía, supuestamente con el fin de crear una empresa de seguridad de fachada que permitiera a los disidentes moverse en vehículos blindados y portar armamento legal cuando fracasaran los diálogos de paz.

«El procurador delegado para estos asuntos tomó una decisión que estábamos esperando, faltaban unas pruebas y ya llegaron, se suspende provisionalmente del cargo al señor general Huertas y al funcionario Mejía con efecto inmediato», declaró por su parte a Noticias Caracol el Procurador, Gregorio Eljach.
La suspensión busca prevenir interferencias en la investigación
En ese contexto, la Procuraduría dijo hoy en un comunicado que «suspendió provisionalmente hasta por tres meses al brigadier general del Ejército, Juan Miguel Huertas Herrera, y al Director Estratégico de Inteligencia de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Wilmar Mejía, por sus presuntos vínculos y suministro de información a miembros de las disidencias de las Farc».
El funcionario aclaró que la medida cautelar tiene como objeto «asegurar que no se repita un hecho como el que es objeto de investigación, escenario probable por las características de las funciones del cargo que actualmente ocupan. Con esto se busca evitar que podrían presentarse o derivar en conductas que afecten el desarrollo del proceso disciplinario».
Además, el Ministerio Público explicó que la decisión también busca evitar que el general Huertas y Mejía «continúen en el ejercicio de sus cargos y funciones, y que se reiteren los comportamientos señalados».
En un inicio, el presidente, Gustavo Petro, restó importancia al escándalo surgido por la investigación periodística, que también reveló un presunto apoyo de las disidencias a su campaña de 2022, y atribuyó los «errores» de Noticias Caracol a fuentes de la CIA.
Más tarde, sin embargo, el mandatario ordenó un análisis de informática forense sobre los chats de alias Calarcá, que supuestamente evidencian la infiltración de las disidencias de las FARC en el Ejército y la DNI.
«De acuerdo a eso (los resultados del examen forense) tomaré decisiones, no antes, porque es la verdad la que guía mis decisiones», aseguró Petro.
Su ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, había señalado que el general Huertas seguiría al frente del Comando de Personal del Ejército mientras se verificaban o descartaban sus supuestos vínculos con la disidencia liderada por alias Calarcá.








