Caracas (EFE).- El pasaporte del cardenal venezolano Baltazar Porras fue «anulado» por funcionarios cuando intentaba viajar desde el Aeropuerto de Maiquetía, que sirve a Caracas, con rumbo a Colombia y destino final España, según informaron a EFE fuentes cercanas al prelado y confirmó el coordinador general de la ONG Provea, Oscar Murillo.
«El cardenal Baltazar Porras ha sido víctima de la retención de pasaporte en el Aeropuerto de Maiquetía y, por lo tanto, no pudo viajar a su destino. Iba a Colombia para tomar un vuelo hacia España. Está de regreso a su residencia en Caracas», indicó Murillo en su cuenta de X.
El activista recordó que «la retención y/o la invalidación del documento de identidad se sumó a otras violaciones de derechos fundamentales en medio del esquema represivo que se consolidó tras el 28 de julio» de 2024, cuando se celebraron las elecciones presidenciales y el mandatario Nicolás Maduro obtuvo una cuestionada reelección, considerada por la mayor coalición opositora como fraudulenta.
El Cardenal Baltazar Porras ha sido víctima de la retención de pasaporte en el aeropuerto de Maiquetia y, por lo tanto, no pudo viajar a su destino. Iba a Colombia para tomar un vuelo hacia España.
— Oscar Murillo (@oscarfmurillo) December 10, 2025
Está de regreso a su residencia en #Caracas.
Debemos recordar que la retención…
La anulación del pasaporte a Porras tuvo lugar el mismo día en el que se entregó el Premio Nobel de la Paz a la dirigente opositora venezolano María Corina Machado, quien permanece en la clandestinidad desde hace 11 meses y no pudo acudir a la ceremonia, aunque se espera que llegue en «unas horas» a la capital noruega, según confirmó la hija de la exdiputada, Ana Corina Sosa, quien recibió el galardón en su nombre.
El cardenal denuncia amenazas de arresto
Por su parte, el cardenal Baltazar Porras denunció que lo amenazaron con detenerlo en el aeropuerto de Maiquetía, luego de que intentara tomar una foto de un documento donde se apuntaba el supuesto «incumplimiento de las normas para viajar», según informó en su cuenta de X.
Porras relató que se disponía a viajar a España para cumplir con «compromisos eclesiales» este fin de semana, cuando, al intentar pasar por el control migratorio, un oficial le indicó que «tenía que consultar» si el pasaporte estaba «al día».
Después, prosiguió, se le indicó que «el pasaporte presentaba problemas» y desde el aeropuerto «no podían hacer nada», así que se le dio la instrucción de volver a Caracas y acudir a la sede principal del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería.
El cardenal afirmó que pidió la devolución de su pasaporte para reclamar su equipaje, pero añadió que no le devolvieron el documento. En su lugar, según dijo, un militar lo siguió, incluso hasta para ir al baño.

«Le pedí me devolviera mi pasaporte para ir a reclamar mi maleta. ¡¡¡Hasta para ir al baño me siguió de cerca el funcionario, preguntándome a qué iba hasta ese lugar!!!», reclamó Porras.
Posteriormente, contó, le «hicieron firmar» unos papeles en los que debía aceptar que no podía viajar «por incumplimiento de las normas».
«Quise hacer una foto de dicho papel, pero no me lo permitieron y no de muy buenas maneras. Si yo insistía en la foto, me amenazaron de quedar detenido», señaló.
El jerarca católico admitió que esta medida «duele» y «atenta contra los derechos» de los ciudadanos en un día que, apuntó, «coincidencialmente» se celebra el Día de los Derechos Humanos.
Limitaciones a sus viajes
El pasado octubre, Porras denunció que las autoridades del país le impidieron viajar hasta Isnotú (estado Trujillo, oeste), donde tenía previsto asistir a una misa por el natalicio del médico José Gregorio Hernández, el primer santo venezolano, oriundo de esa localidad.
El cardenal aseguró entonces que a él y a las otras personas con las que viajaba se les impidió dirigirse a Isnotú por tierra, desde un aeropuerto en el estado Lara (oeste, cercano a Trujillo), en el que, dijo, estuvieron «rodeados de una cantidad de militares armados hasta los dientes».
El jerarca explicó que debió viajar hasta ese aeródromo tras recibir una presunta suspensión del vuelo en el que tenía previsto viajar a Trujillo y que al final -según explicó- sí «salió y llegó de forma correcta a (la ciudad de) Valera».
Días antes de ese incidente, en la víspera de la canonización de Hernández, que tuvo lugar 19 de octubre pasado, Porras afirmó en Roma que la situación en Venezuela es «moralmente inaceptable» y mencionó que «la merma del ejercicio de la libertad ciudadana, el crecimiento de la pobreza» y «la militarización como forma de gobierno», entre otros, «configuran un panorama que no ayuda a la convivencia pacífica».
Los cuestionamientos del cardenal al Gobierno
A lo largo de su vida religiosa, Porras, crítico del poder desde el púlpito, ha recibido duros cuestionamientos por parte del Gobierno venezolano, en particular del presidente Hugo Chávez, fallecido en 2013, y de su sucesor, Nicolás Maduro.
Porras, nacido en Caracas el 10 de octubre de 1944, lo nombró arzobispo metropolitano de Caracas el 17 de enero de 2023 el hoy fallecido papa Francisco y tomó posesión de la sede el 28 de enero del mismo año, cargo en el que duró hasta 2024.

Ejerció entre 1999 y 2006 la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y entre 2007-2011 asumió la vicepresidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
Lo nombró cardenal, también el papa Francisco, el 19 de noviembre de 2016 con el título de San Juan Evangelista y Petronio, y el 9 de julio de 2018 lo nombraron administrador apostólico sede vacante de la Archidiócesis de Caracas.
La oposición rechaza la «agresión» contra el cardenal
Durante la jornada, la oposición mayoritaria de Venezuela, agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), rechazó la que tachó como «agresión» contra el cardenal Baltazar Porras, tras la anulación de su pasaporte.
«Esta nueva agresión se suma a las últimas acciones en su contra y, por tanto, en contra del pueblo católico», señaló el bloque en una publicación en X.
La PUD exigió que le sea devuelto «de manera inmediata» el pasaporte a Porras y que se le permita trasladarse «libremente» dentro y fuera del país.
Desde la Plataforma Unitaria rechazamos este nuevo atropello contra el Cardenal Baltazar Porras, @bepocar a quien esta mañana el régimen impidió salir del país y le retuvo su pasaporte.
— Unidad Venezuela (@unidadvenezuela) December 10, 2025
Esta nueva agresión se suma a las últimas acciones en su contra y, por tanto, en contra del… pic.twitter.com/tSCnTfFuwx
Petro se pronuncia por lo sucedido
Entretanto, el presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmo que Venezuela necesita una «revolución democrática» y no «represiones ineficientes», al comentar la retención y anulación del pasaporte del cardenal Porras.
«El gobierno de Maduro debe entender que la respuesta a una agresión externa no es solo un alistamiento militar sino una revolución democrática. Es con más democracia como se defiende un país no con más represiones ineficientes», manifestó Petro en su cuenta de X, en una inusual crítica al mandatario venezolano.
En ese sentido, sugirió una amnistía general para opositores en vez de aumentar los encarcelamientos e insistió en su idea, expresada antes en X, de que haya un gobierno amplio de transición para poner fin a la crisis que vive el país petrolero.

Es más democracia el problema de Venezuela y es hora de una amnistía general y de un gobierno de transición con la inclusión de todos y de todas», agregó el mandatario colombiano.
Petro se refirió a la crisis de Venezuela al comentar la noticia de que funcionarios venezolanos le anularon el pasaporte al cardenal Porras en el aeropuerto caraqueño de Maiquetía cuando intentaba tomar un vuelo hacia Colombia para luego viajar a España, según fuentes cercanas al prelado.










