Jerusalén (EFE).- Excavadoras israelíes comenzaron a demoler este martes el complejo de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) ubicado en el ocupado Jerusalén Este, después de que Israel vetase hace un año su actividad en su territorio y retirara la inmunidad a sus instalaciones, en una decisión inédita.
El portavoz de UNRWA, Jonathan Fowler, informó a EFE de que «poco después de las siete de la mañana de hoy, las fuerzas israelíes irrumpieron en el complejo de la ONU en Jerusalén Este, obligaron a los guardias de seguridad a salir del recinto y les confiscaron sus dispositivos».
«Quiero recalcar que este complejo es una sede de las Naciones Unidas», añadió Fowler sobre la sede de la UNRWA, ubicada en el barrio de Sheij Jarrá y que se encontraba vacía desde hace meses por el veto israelí a sus actividades.

Israel dice que el complejo es de su propiedad
EFE fue testigo en el lugar del destrozo causado a algunas de las instalaciones de UNRWA y de una gran presencia de fuerzas de seguridad israelíes, que tienen acordonada la zona e impiden el acceso de la prensa al complejo.
«El Estado de Israel es propietario del complejo (de la UNRWA) de Jerusalén donde opera actualmente la Autoridad de Tierras de Israel», afirmó por su parte el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado justificando la destrucción de los inmuebles de la organización, que fue declarada ilegal por Israel mediante una ley que entró en vigor en enero de 2025.
En el texto, el Gobierno israelí incide en que «el complejo no goza de inmunidad alguna» y que su confiscación se produce «de conformidad con el derecho israelí e internacional».
El pasado 30 de diciembre, el Parlamento israelí (Knéset) aprobó una reforma de dicha ley en la que, en una decisión sin precedentes y que choca con el derecho internacional, despojaba a esta organización de su inmunidad, al tiempo que decretaba la expropiación de sus locales en Jerusalén Este y cortaba sus suministros.

La ONU exige el cese de la demolición
El Secretario General ONU, António Guterres, exigió este martes a Israel que cese «inmediatamente» la demolición de la sede de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en Jerusalén, y le instó a que «devuelva y restaure el complejo».
Guterres condenó «enérgicamente» las medidas adoptadas por las autoridades israelís contra la sede de la agencia de la ONU en Sheikh Jarrah, un barrio predominantemente palestino del este de Jersusalén.
«Este recinto es inviolable e inmune a cualquier otra forma de interferencia», afirmó en un mensaje en X.
A new level of open & deliberate defiance of international law, including of the privileges & immunities of the United Nations, by the State of Israel.
— Philippe Lazzarini (@UNLazzarini) January 20, 2026
Early this morning, Israeli forces stormed the UNRWA Headquarters, a United Nations site, in East Jerusalem.
Bulldozers…
Las acusaciones del Gobierno de Netanyahu
Israel acusa a la UNRWA de tener vínculos con Hamás, aunque de momento solo ha presentado pruebas no concluyentes contra una decena de sus alrededor de 13.000 trabajadores en la Franja de Gaza.

Diplomáticos y voces críticas creen que el objetivo final de Israel con estas leyes es intentar deshacerse del estatuto de refugiados del que hoy gozan más de 5 millones de palestinos -contando a los descendientes de los 700.000 expulsados o que tuvieron que irse tras la guerra de 1948-; pese a que el desmantelamiento de la UNRWA no lo eliminaría.