Rostyslav Averchuk |
Leópolis (Ucrania), (EFE).- El conflicto de Estados Unidos e Israel con Irán amenaza con interrumpir los suministros de munición vital para la defensa aérea de Ucrania, pero Kiev espera sacar partido en compartir con los países de Oriente Medio y con Washington sus tecnologías rentables y su experiencia en la interceptación de drones Shahed de diseño iraní.
Las soluciones que Ucrania ha desarrollado para contrarrestar los Shahed y sus variantes rusas son ahora demandadas por Estados Unidos y sus aliados regionales, que se han visto obligados a gastar costosos y escasos misiles Patriot contra drones mucho más baratos.
Según las autoridades ucranianas, Kiev ha recibido solicitudes de ayuda para la protección de la región de los drones iraníes que han penetrado las defensas para atacar infraestructuras militares y civiles, y explora ahora opciones que no debiliten su propia capacidad para repeler los ataques diarios de Rusia.

Tecnología de Ucrania
La ventaja clave del enfoque de Ucrania radica en el bajo coste de los interceptores de drones utilizados para derribar los Shahed, junto con la capacidad de ampliar la producción mucho más rápidamente que los misiles para sistemas Patriot.
Estos interceptores son drones guiados por operadores que persiguen a los Shahed y detonan al impactar o a gran proximidad.
Según Wild Hornets, fabricante del interceptor ‘Sting’, los drones pueden ser lanzados en menos de 15 minutos desde cualquier terreno llano, y la formación de los operadores sólo requiere tres días.
Aunque en Estados Unidos se desarrollaron tecnologías similares, su coste prohibitivamente alto ha impedido su adopción generalizada, señala el experto militar Iván Kirichevski en redes sociales.
Con un precio que oscila entre los 1.000 y los 5.000 euros, los interceptores ucranianos suponen un ahorro considerable en comparación con los misiles PAC-3 para Patriots, que cuestan entre 3 y 4 millones de euros, y que son utilizados por los países de Oriente Medio para repeler los Shahed, cuyo coste es de entre 20.000 y 50.000 euros por unidad.
Según Oleksandr Sirski, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, más del 70 % de los vehículos aéreos no tripulados derribados en el reciente ataque a la capital ucraniana fueron neutralizados por los interceptores.
Posible cooperación
La forma concreta de la ayuda de Ucrania a Estados Unidos y Oriente Medio sigue sin estar clara.
Ucrania ha levantado recientemente su moratoria sobre la exportación de armas, pero no está claro si podrá exportar grandes cantidades de interceptores mientras se enfrenta a los ataques diarios de drones rusos.
Kiev sigue inmersa en una rápida carrera de innovación con Rusia, que actualiza continuamente sus drones, lo que exige adaptaciones constantes por parte de Ucrania.
El presidente, Volodímír Zelenski, sugirió inicialmente intercambiar estos interceptores por más entregas de misiles Patriot, que Ucrania necesita urgentemente para contrarrestar las amenazas balísticas rusas.
Aumenta la preocupación por que el rápido agotamiento de las municiones Patriot -con más de 800 misiles gastados en sólo tres días en Oriente Medio- pueda reducir los suministros de defensa aérea a Ucrania.
Durante los últimos cuatro meses, Ucrania ha usado 700 misiles Patriot, superando la producción anual del fabricante clave Lockheed.
Un aumento de las transferencias de esos misiles a Ucrania no parece probable, dada la escasez global.
El apoyo de Ucrania contra los Shahed podría centrarse en compartir su incomparable experiencia, incluido el despliegue de expertos ucranianos en drones en Oriente Medio.
Riesgos y beneficios
Mientras los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel siguen degradando la capacidad balística de Irán, es probable que la capacidad de Teherán para producir y desplegar drones más sencillos y baratos se mantenga y la experiencia de Ucrania siga siendo muy relevante, como demuestran las recientes conversaciones de Zelenski con los líderes de Oriente Medio.
Aunque se desconocen los detalles de posibles acuerdos, una cooperación con los influyentes y ricos Estados del Golfo, neutrales hacia Rusia, podría reforzar la posición de Ucrania en un momento en que el apoyo militar estadounidense ha disminuido.
La ayuda militar tangible a Estados Unidos también podría mejorar la capacidad de Kiev de resistir la presión de Washington para que haga concesiones dolorosas a Rusia.
La mejora de las defensas aéreas regionales podría ayudar a restablecer el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz, estabilizar los precios mundiales y privar a Rusia del aumento de los ingresos por exportaciones, esenciales para sostener su esfuerzo bélico.
Expertos militares ucranianos subrayan que el aparente fracaso de Estados Unidos y sus aliados regionales en prepararse para los ataques masivos con drones Shahed iraníes pone de manifiesto una reticencia persistente a asimilar plenamente las lecciones de la guerra ruso-ucraniana.