Rusia China
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov (segundo por la izquierda), asiste a una reunión con el presidente de China, Xi Jinping, en el Gran Salón del Pueblo en Pekín, China, el 15 de abril de 2026. EFE/EPA/Lori Sagisawa / POOL

Lavrov sostiene ante Xi que China y Rusia desempeñan un «papel estabilizador» en el mundo

Pekín (EFE).- El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró este miércoles en Pekín al presidente chino, Xi Jinping, que las relaciones entre Rusia y China desempeñan «un papel estabilizador» en los asuntos mundiales.

Lavrov, que llegó este martes a China en visita oficial, aseguró que los lazos entre Moscú y Pekín «son cada vez más importantes para la mayoría de la población mundial», según la versión en chino del medio ruso Sputnik.

El ministro ruso dijo que, «para la mayoría del mundo que desea un entorno pacífico para el desarrollo sostenible en lugar de la inestabilidad», la importancia de las relaciones bilaterales entre China y Rusia «es cada vez más evidente».

La colaboración entre los líderes de China y Rusia

Lavrov indicó que, «gracias a la colaboración» entre Xi y su homólogo ruso, Vladímir Putin, las relaciones bilaterales «han demostrado un alto grado de resiliencia ante la agitación económica y geopolítica que enfrenta el mundo hoy, la cual, lamentablemente, está adquiriendo cada vez más un carácter militar».

Por el momento, ni medios chinos ni rusos han recogido lo dicho por Xi durante el encuentro.

El funcionario ruso ya se reunió este martes con su homólogo chino, Wang Yi, quien afirmó que Pekín y Moscú «coordinan plenamente sus posiciones» y «se apoyan mutuamente» en el ámbito internacional, al tiempo que subrayó que la «responsabilidad» resulta especialmente relevante en un momento de cambios en el escenario global.

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El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se dirige a una reunión con el presidente chino, Xi Jinping, en el Gran Salón del Pueblo en Pekín, China, el 15 de abril de 2026. EFE/EPA/Lori Sagisawa / POOL

«Amistad sin límites»

Por su parte, Lavrov criticó lo que calificó como intentos de «contener» a China y Rusia mediante estructuras de «bloques» en Asia, en referencia a la situación en torno a Taiwán, el mar de China Meridional y la península coreana.

China y Rusia han protagonizado un estrechamiento de sus lazos en los últimos años.

Poco antes de la invasión rusa de Ucrania a gran escala, Xi y Putin proclamaron en Pekín la «amistad sin límites» entre sus naciones.

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El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se dirige a una reunión con el presidente chino, Xi Jinping, en el Gran Salón del Pueblo en Pekín, China, el 15 de abril de 2026. EFE/EPA/Lori Sagisawa / POOL

Desde el estallido del conflicto, Pekín ha mantenido una postura ambigua desde la cual ha pedido protección para la soberanía de todos los países, en referencia a Ucrania, y atención para las «legítimas preocupaciones de seguridad», en alusión a Rusia.

China ha negado reiteradamente estar proporcionando apoyo a Rusia en sus operaciones en Ucrania, algo de lo que ha sido acusada por gobiernos occidentales.

Lavrov defiende en Pekín «derecho inalienable» iraní a enriquecer uranio con fin pacífico

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, defendió en Pekín el «derecho inalienable» de Irán a enriquecer uranio con fines pacíficos y afirmó que Moscú está dispuesto a ayudar a resolver la cuestión del material nuclear iraní, tras reunirse con el presidente chino, Xi Jinping.

En una rueda de prensa posterior al encuentro, Lavrov sostuvo que «cada país tiene derecho al enriquecimiento de uranio exclusivamente con fines pacíficos» y recalcó que ese es también un derecho de la República Islámica.

El jefe de la diplomacia rusa añadió que Rusia «aceptará cualquier decisión que convenga a la parte iraní» dentro de esos «derechos legítimos» y aseguró que Moscú está preparada para desempeñar un papel en una eventual solución sobre el uranio enriquecido.

Según explicó, esa contribución podría adoptar «las formas más diversas», entre ellas el «reprocesamiento del uranio altamente enriquecido», su transformación en combustible para centrales nucleares o la transferencia a Rusia de una determinada cantidad para su almacenamiento.