Ginebra (EFE).- Israel podría haber cometido graves violaciones del derecho internacional y crímenes de guerra en sus recientes ataques al Líbano.
Así lo denuncia un informe de la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, hecho público este viernes en Ginebra.
El informe, que cubre las tres primeras semanas de los ataques iniciados a principios de marzo, documenta ataques directos contra civiles, incluido personal médico, e incidentes en los que se alcanzaron y en algunos casos se arrasaron edificios residenciales de varios pisos, «causando la muerte de familias enteras».
Asesinatos de periodistas y sanitarios
Según advirtió la oficina dirigida por el alto comisionado Volker Türk, los ataques de Israel contra trabajadores sanitarios y periodistas registrados durante las hostilidades podrían constituir crímenes de guerra, si se comprueba que fueron deliberados,
En este sentido, al presentar el informe, el portavoz de la oficina Thameen Al-Kheetan recordó el asesinato de la periodista libanesa Amal Khalil, fallecida esta semana por un ataque israelí en el que también resultó herida la fotógrafa Zeinab Faraj.
Además agregó que los equipos de rescate, incluidos los de la Cruz Roja libanesa, fueron obstaculizados por el ejército israelí cuando intentaban llegar al lugar donde se encontraban para atenderlas.

Ataques sin previo aviso
El informe denuncia también que muchos de los ataques no fueron advertidos previamente por Israel, lo que impidió que centenares de civiles evacuaran de forma segura.
Al mismo tiempo, las órdenes generales de evacuación y desplazamiento de Israel, «comunicadas de forma confusa y que abarcan casi el 14 % del territorio de Líbano», han provocado la huida de más de un millón de personas, lo que podría considerarse desplazamiento forzado, también prohibido por el derecho internacional.
La oficina de la ONU recuerda que 55 localidades del sur de Líbano cerca de la frontera con Israel siguen hoy bajo tales órdenes.
Naciones Unidas también observó ataques a centros de salud, escuelas, lugares religiosos, y la destrucción o contaminación de campos de cultivo, socavando los derechos a la alimentación, al trabajo y a un medio ambiente saludable.

La ONU pide una investigación «rápida, exhaustiva e imparcial «
Además, el informe recoge denuncias sobre uso de munición con fósforo blanco, con efectos incendiarios, por parte del ejército israelí.
A la vista de estos posibles abusos, Türk pidió una investigación rápida, exhaustiva e imparcial sobre todos los incidentes que impliquen acusaciones de violaciones del derecho internacional humanitario.
«Las conclusiones deben hacerse públicas y los responsables deben rendir cuentas», subrayó su portavoz Al-Kheetan.









