Naciones Unidas (EFE).- China afirmó este viernes que si el estrecho de Ormuz permanece cerrado será «un asunto central» en las conversaciones que mantendrán en Pekín el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, a mediados de este mes.
«Si el estrecho de Ormuz sigue cerrado cuando el presidente Trump visite China, este tema estará inevitablemente en el centro de las conversaciones», señaló el embajador chino ante la ONU y presidente del Consejo de Seguridad para el mes de mayo, Fu Cong, en una rueda de prensa.
Fu subrayó que la situación en torno a Irán y el conflicto regional sigue siendo «extremadamente frágil» y que la «prioridad inmediata» debe ser «evitar una nueva escalada militar y consolidar el alto el fuego, porque cualquier paso en falso podría llevar a una nueva espiral de violencia».

El diplomático expresó preocupación por las declaraciones de Trump y otros funcionarios estadounidenses de que la tregua con Irán sea «temporal».
«Nos inquietan ciertas declaraciones que sugieren que el alto el fuego no es definitivo. Eso es exactamente lo que debemos evitar», aseveró.
China confirma contactos para acabar la guerra
Fu insistió en que el estrecho de Ormuz «debe permanecer abierto y funcional» para garantizar la estabilidad energética global.
«El cierre o la interrupción de rutas clave como Ormuz tendría consecuencias no solo regionales, sino globales», advirtió.
Preguntado por el papel de China como mediador en el conflicto, el embajador aseguró que Pekín mantiene contactos activos con todas las partes implicadas y que está haciendo esfuerzos diplomáticos «discretos pero continuos”, sin dar más detalles.
«Nuestra posición es clara: el diálogo es la única vía, y cualquier solución debe pasar por negociaciones de buena fe», sostuvo.

Fu también abordó la relación entre China y Estados Unidos, y señaló que ambas partes deben basarse en «el respeto mutuo y la coexistencia pacífica» para que la relación prospere.
«No hay razón para que sea un juego de suma cero», acotó.
El diplomático recordó que China y Estados Unidos son miembros permanentes del Consejo de Seguridad y que como tal «tienen una responsabilidad especial en la preservación del orden internacional».
El diplomático recordó que China y Estados Unidos son miembros permanentes del Consejo de Seguridad y que como tal «tienen una responsabilidad especial en la preservación del orden internacional».
Oriente Medio y el multilateralismo, prioridades de Pekín
Fu agregó que el Consejo que presidirá priorizará Oriente Medio, región que, dijo, «sigue siendo el epicentro de múltiples crisis interconectadas».
Sobre el conflicto palestino-israelí, el representante fue contundente y dijo que el problema palestino está «en el corazón de la inestabilidad regional», y aseveró que la solución de los dos Estados «se está erosionando peligrosamente».
«Negar los derechos legítimos del pueblo palestino es una de las mayores injusticias de nuestro tiempo», afirmó, y enfatizó que «cualquier solución debe preservar la viabilidad real de dos Estados conviviendo en paz».
Sobre Líbano, China advirtió de que la situación en el terreno no refleja un alto el fuego real y que el gigante asiático no quiere «ver un falso alto el fuego».
«Necesitamos un cese real de las hostilidades», dijo, tras lo cual pidió a Israel que detenga sus operaciones militares en territorio libanés y defendió un enfoque prudente sobre el futuro de la misión de la ONU en el país (UNIFIL), actualmente bajo revisión en el Consejo de Seguridad.
Bajo la presidencia china, el Consejo abordará también este mes la situación en Siria, Libia, Sudán y Bosnia, así como el debate anual sobre la protección de civiles en conflictos armados.
«Estamos en un momento crítico para la ONU. O reforzamos el multilateralismo o nos arriesgamos a un mundo donde prevalezca la ley del más fuerte», concluyó el diplomático.







