São Paulo (EFE).- El activista brasileño Thiago Ávila, integrante de la flotilla humanitaria propalestina que intentaba llegar a Gaza, aterrizó este lunes en São Paulo tras su deportación desde Israel.
A Ávila, encarcelado junto al español Saif Abukeshek y quien pasó 11 días en una prisión israelí, lo recibieron en el aeropuerto internacional de la ciudad brasileña de São Paulo un grupo de activistas que coreaban lemas a favor de Palestina.
El brasileño afirmó a los medios de comunicación presentes que fue «secuestrado» y «torturado» por el Gobierno israelí y rechazó haber sido interrogado con «métodos sofisticados».

Además, Ávila defendió la legalidad de las flotillas que han buscado, en varias ocasiones y de forma infructuosa, superar el bloqueo naval israelí en torno a Gaza para llevar asistencia humanitaria.
En ese sentido, acusó al Gobierno del Estado israelí de practicar «crímenes de guerra» y advirtió que más de 50 barcos está preparados para zarpar de nuevo desde Turquía en dirección al territorio palestino.
«Participaré en todas las misiones que sean necesarias, siempre y cuando nuestro colectivo comprenda que mi presencia es relevante», declaró.
Silva ya había estado preso en otras ocasiones
A la más reciente flotilla, cuyos barcos salieron de España, Francia e Italia, la interceptó en alta mar la Marina israelí, tras lo cual deportaron a los activistas.
El brasileño ya había estado preso en otras dos ocasiones. La primera fue en junio de 2025 cuando navegaba junto a la sueca Greta Thunberg y otros activistas hacia Gaza, en pleno conflicto entre Israel y Hamás.
Durante el segundo arresto, en octubre del año pasado, Ávila pasó poco más de una semana en prisión antes de que lo expulsaran del país.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha condenado repetidamente las acciones de Israel en Gaza y llegó a acusar al Ejecutivo de cometer un genocidio contra el pueblo palestino, palabras que llevaron a que lo designaran ‘persona non grata’.
Por otro lado, los activistas reclaman a Lula que dé un paso más y que Brasil rompa relaciones diplomáticas con Israel.










