Museo Judío Washington
Fotografía de archivo que muestra a un hombre sentado en el piso con una bandera de Israel tras el asesinato de dos personas en el Museo Judío de Washington, EE.UU. EFE/ Will Oliver

La Fiscalía pedirá la pena de muerte para el autor del atentado en el Museo Judío de Washington, EE.UU.

Washington (EFE).- La Fiscalía federal del Distrito de Columbia informó este viernes que solicitará la pena de muerte para el autor del atentado en el Museo Judío de Washington, donde murió en mayo del año pasado una pareja de empleados de la embajada israelí en Estados Unidos.

En un documento judicial, los fiscales afirmaron que el acusado de homicidio en primer grado, Elías Rodríguez, actuó «motivado por prejuicios, desprecio y odio de índole política, ideológica, nacional y religiosa».

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Rodríguez, de 31 años, se había declarado previamente no culpable de los cargos en su contra, que también incluyen delitos de odio con resultado de muerte y homicidio contra funcionarios extranjeros,

Museo Judío Washington
Fotografía de archivo de agentes de la Policía en la zona tras el asesinato de dos personas en el Museo Judío de Washington, EE.UU. EFE/ Will Oliver

Los motivos

Las autoridades identificaron a las víctimas como Yaron Lischinsky, de 30 años, y Sarah Lynn Milgrim, de 26, quienes trabajaban en la embajada israelí en la capital estadounidense y a quienes atacó al salir de un evento en el museo el 21 de mayo de 2025. Lischinsky planeaba pedir la mano de Milgrim en un viaje previsto para unos días después.

Tras el tiroteo, Rodríguez se entregó a las autoridades y afirmó: «Lo hice por Palestina, lo hice por Gaza».

En el escrito judicial, los fiscales argumentan que el autor del atentado cometió los asesinatos tras una «planificación sustancial y premeditación» para llevar a cabo un «acto de terrorismo».

El documento también señala que el acusado seleccionó específicamente a las víctimas por haber asistido a un evento para jóvenes profesionales judíos en el museo con el objetivo de «amplificar el efecto de sus crímenes».

La posibilidad de que se solicitara la pena capital en este caso ya había sido planteada poco después del incidente por la entonces fiscal general, Pam Bondi, quien prometió solicitar «el castigo más severo posible».