Plasencia convierte sus calles en un homenaje colectivo al legado de Robe Iniesta

Eduardo Palomo
Plasencia (EFE).- Las calles de la localidad cacereña de Plasencia viven este sábado una jornada de homenaje colectivo a Roberto Iniesta, fundador y líder de Extremoduro, con la celebración del festival ‘Primeras Flores Amarillas’. Este evento ha convertido su ciudad natal en un gran escenario al aire libre. Además, reivindica su legado artístico a través de bandas emergentes y música en directo.

Este festival es un verdadero homenaje a Robe Iniesta en Plasencia, donde la comunidad celebra la vida y obra de este artista icónico.
La cita coincide con la fecha de nacimiento del artista placentino. Además, llega cinco meses después de su fallecimiento.
Desde primeras horas del día, seguidores llegados de distintos puntos de España recorren las calles del casco histórico con flores amarillas. Estas flores se han convertido ya en símbolo espontáneo del homenaje.

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Actuaciones de grupos emergentes de toda España

El festival tiene como epicentro el recinto de Torre Lucía, donde actuarán desde las 20:00 horas las bandas Aljamia, Chula, Carameloraro, Oxygen e Illo Brown!, seleccionadas entre propuestas llegadas de distintos puntos del país.
Sin embargo, el homenaje trasciende el formato habitual de un concierto. Además, se extiende por todo el casco histórico con doce espacios acústicos repartidos entre plazas y rincones emblemáticos de la capital del Jerte.
Desde el mediodía y hasta la medianoche, las plazas Mayor, San Nicolás, San Martín o Santa Ana acogen actuaciones musicales, batucadas y conciertos acústicos. Todo esto sucede dentro de una programación concebida para implicar a toda la ciudad en el recuerdo del artista.
La organización espera una elevada afluencia de público. Por esta razón, el Ayuntamiento ha limitado a 6.000 las pulseras identificativas para regular el acceso a los conciertos principales de Torre Lucía. El aforo simultáneo será de 2.000 personas.

Seguidores llegados desde dentro y fuera de Extremadura

Entre los asistentes predominan seguidores que han viajado desde distintos puntos de España para participar en el homenaje, como Luis Jiménez, llegado desde Casavieja (Ávila), que ha acudido a Plasencia para «despedir, como se merece, al rey del rock español» tras haber recorrido durante años distintos conciertos del músico.
También Belén, desplazada desde Zaragoza, ha señalado que el acto supone «celebrar el cumpleaños de Robe» y «dar la bienvenida a este festival». Tiene la esperanza de que continúe en futuras ediciones.
A su juicio, este tipo de homenajes son «maravillosos, aunque llega un poco tarde, como todos los homenajes».
Miguel, llegado desde Córdoba junto a una amiga, ha destacado que las canciones de Robe Iniesta les han acompañado «en los mejores y en los peores momentos». Él ha afirmado que el homenaje representa, además, una oportunidad para descubrir nuevas bandas «que llenen ese espacio que se quedó vacío».
La imagen de las flores amarillas recorre buena parte de la jornada. Han sido muchas las personas que han participado en su plantación.

Defensa de la creatividad y las nuevas propuestas

El homenaje pone el foco en uno de los rasgos más reconocibles de la trayectoria de Robe Iniesta: la defensa de la creatividad libre y de las nuevas propuestas musicales.
El festival nació precisamente con la intención de abrir espacio a grupos emergentes, alejados de los grandes circuitos comerciales y con repertorio propio.
La figura de Robe Iniesta permanece estrechamente ligada a Plasencia. Esta ciudad fue donde nació en 1962 y donde comenzó el recorrido musical que acabaría convirtiendo a Extremoduro en una de las bandas más influyentes del rock español contemporáneo.
Con ‘Primeras Flores Amarillas’, Plasencia no solo recuerda al músico. También recuerda la huella cultural y emocional que dejó en varias generaciones de seguidores y en la identidad contemporánea de su ciudad natal.