La Paz (EFE).- Las carreteras de Bolivia amanecieron este domingo con 59 bloqueos instalados en seis de las nueve regiones del país, principalmente en la zona andina, tras el fracaso del segundo operativo policial y militar que intentó el sábado despejar una vía troncal tomada desde hace 19 días por campesinos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) publicó un mapa que reporta los cortes de ruta en las regiones andinas de La Paz, Oruro y Potosí, en las centrales de Chuquisaca y Cochabamba y en la oriental de Santa Cruz, aunque las mayores protestas están en las dos primeras.
Los únicos departamentos sin cortes de ruta son los amazónicos de Beni y Pando y el sureño de Tarija.
El operativo denominado ‘Corredor humanitario con banderas blancas’ intentó el sábado abrir el paso en la carretera de 227 kilómetros entre las ciudades de La Paz y Oruro, pero fue resistido por los manifestantes que se enfrentaron a los agentes con cargas de dinamita y piedras lanzadas con hondas.

Tras el paso de la caravana que despejó varios tramos de la ruta con ayuda de tractores, los campesinos volvieron a llenar la vía de piedras, tierras y troncos, según mostraron los medios.
Las manifestaciones
Esta es la segunda vez que un operativo integrado por militares y policías fracasa en su intento de despejar esa vía troncal tras no haberlo logrado ya el pasado sábado 16.
Esta vez, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó que el operativo se detuvo a mitad de camino cuando los manifestantes emboscaron la caravana tirando dinamita y piedras a la ruta.
La propia comitiva del ministro tuvo que usar caminos alternos para volver a La Paz, donde llegó en la madrugada de este domingo tras sufrir tres «emboscadas», en una de las cuales su vehículo fue atacado por piedras que destrozaron el vidrio trasero, según un comunicado de su despacho.
“Ya me encuentro en La Paz, después de esta tercera emboscada en mi contra. Logramos pasar y llegamos como a las 2 de la mañana a la ciudad», dijo Zamora, quien el sábado encabezó la caravana anunciando su disposición a dialogar personalmente con los manifestantes en todos los puntos de bloqueo.
Zamora confiaba en lograr el paso de los centenares camiones varados en las rutas del altiplano y facilitar el transporte de alimentos, combustible e insumos médicos para hospitales estatales de La Paz. El Alto y Oruro, donde los precios de todos los productos se han disparado por la escasez.
El presidente Paz, que asumió hace seis meses el cargo, dijo el sábado que «extremará» todos los esfuerzos para lograr una solución mediante el diálogo, pero también advirtió que «todo tiene un límite», tras explicar que la Constitución respalda posibles medidas como un estado de excepción.
Las protestas contra Paz están alentadas por campesinos aimaras del altiplano, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del exmandatario Evo Morales (2006-2019) que exigen la renuncia del gobernante.







