Taipéi (EFE).- El ministro de Asuntos Exteriores de Taiwán, Lin Chia-lung, aseguró este lunes que la política estadounidense hacia la isla «no ha cambiado» tras la cumbre celebrada a mediados de mayo en Pekín entre los presidentes de China y EE.UU., Xi Jinping y Donald Trump.
En declaraciones recogidas por la agencia CNA, Lin afirmó que Taipéi y Washington cuentan con «canales institucionalizados» de comunicación y que, tras el citado encuentro, también recibieron una «sesión informativa» por parte del Gobierno estadounidense, en la que Washington reiteró que su postura hacia Taiwán «no ha cambiado».
El canciller también señaló que Taiwán y EE.UU. mantienen «posturas coincidentes» respecto a la preservación de la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán, especialmente frente a la «amenaza militar» de China.

Durante una audiencia parlamentaria posterior, Lin subrayó que los vínculos entre Taipéi y Washington se basan en «fundamentos institucionales», incluida la Ley de Relaciones con Taiwán y las llamadas ‘seis garantías’, y que la isla recibe «apoyo bipartidista» tanto del Ejecutivo como del Congreso estadounidense.
«Debemos prestar atención, pero no preocuparnos en exceso», manifestó el jefe de la diplomacia isleña.
La venta de armamento estadounidense a Taiwán
Respecto a la venta de un nuevo paquete de armas procedente de Estados Unidos, cuyo valor podría ascender a 14.000 millones de dólares, Lin indicó que este «sigue avanzando conforme a la ley y a los procedimientos establecidos», en un proceso que, dijo, implica no solo al presidente estadounidense, sino también al Congreso y al conjunto del aparato gubernamental del país norteamericano.
Estas declaraciones se produjeron después de que el secretario interino de la Marina de EE.UU., Hung Cao, afirmara la semana pasada que Washington había pausado una venta de armamento a Taiwán para garantizar el suministro de municiones en la campaña militar contra Irán.
Esa suspensión fue anunciada tras la cumbre celebrada los días 14 y 15 de mayo en Pekín entre Xi y Trump, en la que ambos líderes abordaron la situación de Taiwán.
El republicano declaró que tomaría una decisión «muy pronto» sobre la venta de armas a Taiwán, afirmó que el suministro de material bélico a la isla constituye una «muy buena ficha negociadora» para Washington e incluso se mostró dispuesto a debatir esta cuestión con el presidente taiwanés, Lai Ching-te (conocido en inglés como William Lai).
Taipéi, que actualmente solo cuenta con doce aliados diplomáticos, depende en buena medida del armamento estadounidense para disuadir una posible agresión por parte de China, que considera a la isla una parte inalienable de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control.







