Miles de personas recorren las calles de Lisboa durante la jornada de huelga general. EFE/ Blas Díaz

Miles de personas exigen en Lisboa retirar la propuesta de reforma laboral del Gobierno

Lisboa (EFE).- Miles de personas se manifestaron este miércoles en Lisboa durante la jornada de huelga general para exigir al Gobierno de centroderecha del país que retire la propuesta de reforma laboral, que será debatida en el Parlamento, ya que la consideran «un atentado a los derechos conquistados».

Así lo expresó a EFE Joana Pereira, una asistente técnica en el registro notarial, que se sumó a la protesta al considerar que la huelga «es urgente y necesaria» porque los derechos de los trabajadores están en peligro con este proyecto, que en su opinión es «un retroceso».

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«Espero que no sean necesarias más huelgas, porque el hecho de que no haya huelga es muy bueno porque significará que esta reforma laboral no pasó», continuó.

Uno de los mayores sindicatos del país, la Confederación General de los Trabajadores Portugueses-Intersindical Nacional (CGTP-IN), fue quien convocó este miércoles la huelga general en el país, la segunda de este calibre en seis meses, ya que el pasado 11 de diciembre ya se vivió una jornada de protesta en contra de la propuesta del Gobierno.

En aquella ocasión, que fue la primera huelga general en Portugal en 12 años, desde la ‘troika’, se adhirió el otro gran sindicato, la Unión General de Trabajadores (UGT), que sin embargo no participó hoy.

Miles de personas recorren las calles de Lisboa durante la jornada de huelga general. EFE/ Blas Díaz

Miles de personas salieron de la céntrica plaza Praça de Dom Pedro IV

Pese al calor y al implacable sol, miles de personas salieron de la céntrica plaza Praça de Dom Pedro IV, también conocida como Rossio, y marcharon por la zona de Chiado y las calles de la ciudad hasta llegar al frente del Parlamento, donde se debatirá la propuesta del Gobierno de Luís Montenegro.

Entre la curiosidad de los turistas que frecuentan estas zonas de la capital lusa, los trabajadores gritaron ‘El costo de vida aumenta, el pueblo no aguanta’ o ‘La reforma va a caer, no vamos a desistir’, cánticos que también acompañaron con mensajes en pancartas como ‘De la lucha de hoy nace la dignidad de mañana’ o ‘El ataque es brutal, la huelga es general’.

La CGTP-IN aseguró que la huelga ha tenido una «gran» adhesión, aunque, por su parte, el Gobierno luso lo contradijo para decir que «la gran mayoría de trabajadores» acudieron hoy a sus puestos de trabajo, ya sea presencial o telemáticamente.

Aunque la marcha de Lisboa no fue la única, ya que hubo concentraciones en varias ciudades y localidades portuguesas, sí fue la más multitudinaria, con representación de diversos sectores, como el cultural.

João Queirós, coordinador del Sindicato de Trabajadores de Espectáculos, de lo Audiovisual y de los Músicos (CENA-STE), lamentó que el Ejecutivo «no está escuchando al pueblo» en cuanto a la reforma, que «intenta arrastrar a las personas a una precariedad que ya existe».

Miles de personas recorren las calles de Lisboa durante la jornada de huelga general. EFE/ Blas Díaz

«La cultura ya es un sector muy precario»

«La cultura ya es un sector muy precario», continuó, y dijo que la modificación de la norma laboral supondría empeorar las condiciones de los trabajadores de este sector, que son necesarios para la sociedad.

«Las personas no solo necesitamos los bienes esenciales, la sociedad solo se construye cuando se tiene acceso a la cultura, al entretenimiento, y esto es un retroceso en términos civilizatorios», zanjó.

Esta reforma, contó a EFE Filipa Carmo, una artista plástica también presente en la protesta, busca «quitar derechos a los trabajadores, aumentar la carga horaria, no pagar las horas extras», entre otros.

El Ejecutivo propone la creación de «un banco de horas» por acuerdo entre trabajador y empleador para ajustar la jornada laboral a las necesidades de ambos y una «mayor flexibilidad» en los contratos temporales, que se considera que permitirán volver a contratar temporalmente a jóvenes y desempleados de larga duración.

Las autoridades insisten en esta reforma porque Portugal tiene, según sus datos, «la segunda legislación laboral más rígida» de la OCDE y esto, según el Ejecutivo, influye negativamente en el desempleo joven, en la productividad y competitividad de las empresas y en la brecha salarial entre hombres y mujeres, entre otras razones.

El primer ministro denuncia que la huelga perjudicó a muchas familias

El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, ha afirmado que el Gobierno respeta el derecho de huelga, pero ha advertido de que la jornada de protesta convocada este miércoles para exigir la retirada de la propuesta de reforma laboral ha acabado perjudicando a muchas personas y familias, especialmente en sectores como la educación, la sanidad y la movilidad.

“Nunca pondríamos mínimamente en cuestión el derecho de huelga. Nunca se nos ocurriría cuestionar el ejercicio de ese derecho”, ha señalado el jefe del Ejecutivo, quien ha defendido, no obstante, que ese derecho debe conciliarse con el de quienes no secundan la protesta y quieren trabajar.

Montenegro ha hecho esta valoración durante una rueda de prensa convocada para destacar la elección de Portugal como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, cuya secretaría general ostenta, precisamente, el portugués António Guterres.

“Tenemos que conciliar los derechos de todos: el derecho de los portugueses a hacer huelga y a emitir una señal política sobre determinadas materias, con el derecho de todos aquellos que no hacen huelga y quieren trabajar”, ha afirmado.

El primer ministro ha sostenido que, pese a la convocatoria, la mayoría de los portugueses ha trabajado hoy con normalidad, tanto de forma presencial como mediante teletrabajo, y ha asegurado que el sector privado no ha sufrido una gran perturbación.

Portugal no descarta suspender algún procedimiento del nuevo control europeo de fronteras aéreas para reducir colas. En la imagen, El primer ministro portugués, Luís Montenegro, durante una rueda de prensa en Berlín, Alemania, el pasado 5 de mayo. EFE/EPA/CLEMENS BILAN
El primer ministro portugués, Luís Montenegro. EFE/EPA/CLEMENS BILAN/ Archivo

“La gran mayoría de los portugueses está trabajando. Estamos trabajando»

“La gran mayoría de los portugueses está trabajando. Estamos trabajando. La gran mayoría está en sus puestos, algunos en funciones conciliadas con el teletrabajo y, de forma general, también en el sector privado”, ha indicado.

Según el jefe del Gobierno, la información proporcionada por el sector privado apunta a niveles reducidos de adhesión o impacto en la actividad económica.

“No hubo una gran perturbación. Toda la información recogida por diversas entidades, confederaciones empresariales y empresas propiamente dichas nos transmitió índices que yo diría que son muy reducidos”, ha afirmado.

En el caso de la Administración pública, ha señalado que la adhesión ha rondado el 23 %, aunque ha matizado que el cierre o la interrupción de algunos servicios no se ha debido necesariamente a una adhesión total de sus trabajadores, sino a la imposibilidad de mantener abiertas determinadas funciones o equipamientos.

Montenegro: la huelga ha tenido consecuencias negativas para numerosos ciudadanos

Montenegro ha asegurado que el Gobierno escucha las manifestaciones expresadas durante la jornada, pero ha considerado que la huelga ha tenido consecuencias negativas para numerosos ciudadanos.

“El Gobierno oye todo lo que se dice y todas aquellas manifestaciones de oposición y de opinión, vengan de donde vengan”, ha sostenido. «Pero hubo muchas personas y muchas familias perjudicadas indirectamente por causa de esta huelga”, ha añadido.

Entre los afectados, ha mencionado a niños que no han podido acudir a sus centros educativos, jóvenes que no han podido realizar pruebas o exámenes, pacientes con consultas o cirugías programadas y trabajadores que no han podido desplazarse a sus empleos por problemas de movilidad.

El jefe del Ejecutivo ha pedido a las organizaciones sindicales un análisis sobre el propósito, las consecuencias y los resultados la jornada de protesta de hoy.

“Creo que el país debe hacer una reflexión, y también las estructuras sindicales, con todo el respeto, deben hacerla: cuál era el propósito, cuáles fueron las consecuencias y cuál fue el resultado de este tipo de jornadas”, ha dicho.

Montenegro ha vinculado el contexto político y social con la necesidad de fortalecer la economía portuguesa, atraer inversión, dinamizar las empresas y mejorar la productividad y los salarios, al tiempo que ha subrayado la importancia de proyectar una imagen de estabilidad y credibilidad internacional, en un momento en el que el país busca reforzar su presencia en distintos foros.