Jerusalén(EFE).- El Ejército israelí irrumpió por la fuerza en varias localidades a lo largo del territorio palestino de Cisjordania ocupada en la madrugada de este sábado, como parte de una operación a gran escala tras un enfrentamiento armado ayer en el que murieron cuatro palestinos y dos soldados israelíes.
Desde Presidencia palestina emitieron un comunicado responsabilizando al Gobierno de Benjamín Netanyahu por «brindar apoyo financiero y político» a colonos judíos radicales que comenten «ataques terroristas» en Cisjordania, y advirtió que el enclave palestino está «al borde de la explosión».
Desde anoche, tropas israelíes allanan la aldea de Tell, donde se produjo el suceso del viernes después de que un grupo de colonos penetrara en territorio palestino. Allí se han registrado decenas de viviendas, incluidas las de los palestinos muertos por fuego del Ejército de Israel en la víspera.
Según activistas palestinos de la zona, más de 30 residentes fueron detenidos por la mañana y la operación en la aldea continúa.
Anteriormente, el Ejército israelí también limitó la celebración del funeral de las víctimas palestinas en el tiroteo y asaltaron el Hospital Especializado de Nablus, cargando incluso contra personal médico, para arrestar a familiares y heridos fruto del incidente.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) también operaron en varios municipios de la gobernación de Jenin, incluido un complejo residencial cerca de la Universidad Árabe Americana para personas desplazadas del campo de refugiados de Jenin, y realizaron redadas adicionales en las zonas de Tulkarm y en la ciudad de Qalqilya.
Arrestos en Azzun
También se reportaron al menos tres arrestos en la localidad de Azzun.
De acuerdo a la cadena catarí Al Jazeera, al menos diez pueblos y aldeas palestinas fueron allanados, en algunos de ellos con redadas en curso y cortes de los accesos para los vecinos.
El Ejército israelí, de acuerdo a Al Jazeera, irrumpió en varias localidades del norte de Cisjordania, incluyendo Qaryut, donde, según informes, los soldados lanzaron gases lacrimógenos contra las viviendas.
Se allanó también el campamento de refugiados de Aqabat Jaber en Jericó, el barrio de Kafr Aqab en Jerusalén Este (ubicado tras el muro de separación), la ciudad de Tubas y Masafer Yatta (gobernación de Hebrón).
Esta operación llega después de que colonos israelíes invadieran el viernes la aldea palestina de Tell, cerca de Nablus, según vídeos grabados por testigos y la ONG israelí B’Tselem, durante una especie de excursión en territorio ocupado en la que también participaron niños.
En algún momento, se agrupan decenas de palestinos de la aldea (localizada en Área B, bajo control civil palestino y militar israelí) y comienza un forcejeo en el que un palestino, identificado como Faruq Ramadan, le quita el arma a un soldado israelí, que es también un líder colono, y le dispara.
Se oyen más tiros y el incidente termina con cuatro palestinos muertos (entre ellos Ramadan), además del soldado-colono y otro militar israelí, que perece poco después en un hospital.
En los vídeos captados por los presentes no se llega a diferenciar si el disparo de Ramadan fue una reacción tras supuestamente ver cómo fuerzas israelíes disparaban antes a algunos de sus familiares, según la versión de las autoridades palestinas, o si fue él quien utilizó el arma primero.
Ola de ataques de milicias
Tras el suceso, comenzó una ola de ataques de milicias de colonos contra las aldeas cercanas de Faraata, Sarra y Jit, donde al menos 11 palestinos han sido heridos por disparos de colonos armados y un número indeterminado agredidos. También han quemado y vandalizado diversas casas y vehículos palestinos.
Estos asaltos de radicales israelíes se han extendido a otros puntos de Cisjordania. Sin embargo, el Ejército israelí no ha notificado haber detenido a ninguno de los colonos implicados en estos atentados multitudinarios.
La Presidencia palestina señala que desde principios de año han muerto 87 palestinos por fuego israelí, 21 de ellos por disparos de colonos y el resto del Ejército.
Las autoridades palestinas instaron en las últimas horas al Gobierno estadounidense a intervenir y «obligar a Israel a detener la escalada y los crímenes cometidos por los colonos», advirtiendo que la continuación de la situación actual arrastraría a toda la región a «graves consecuencias».









