Bangkok (EFE).- Un total de 88 personas, entre ellas doce menores, murieron este mes en Birmania (Myanmar) en ataques aéreos perpetrados por el Gobierno militar, en medio de inundaciones que han afectado a millones de personas, según denunció este miércoles la oposición democrática.
En un comunicado, el Gobierno de Unidad Nacional (NUG), formado en parte por diputados destituidos tras el golpe de 2021 y que se declara el poder legítimo desde entonces, explicó que entre el 8 y el 23 de agosto el régimen de Min Aung Hlaing «llevó a cabo un total de 239 ataques aéreos en 11 regiones, mientras la población sufría graves inundaciones».
Ocho menores muertos y 157 heridos
La ofensiva, prosigue el grupo opositor, dejó un saldo de 88 civiles fallecidos, entre ellos 12 menores de 18 años, y 157 heridos, entre los que se cuentan 22 niños y adolescentes.
Solo en la región central de Sagaing, bastión rebelde y donde las inundaciones han dejado cerca de 80.000 damnificados, según estimaciones de ONG, 37 personas perdieron la vida y 59 fueron heridas, mientras que dos centros de salud y una escuela fueron destruidos por los bombardeos del Ejército.
Entre las zonas más afectadas también destacan el estado occidental de Rakáin (fronterizo con Bangladés), donde se cuentan 27 muertos y 46 heridos; y en la central Magway, con 11 decesos y 24 lesionados.

«Esta declaración se emite como un registro oficial de los crímenes de guerra cometidos por la junta militar terrorista, que continúa lanzando ataques aéreos en municipios donde los civiles ya se encuentran sufriendo los efectos de las graves inundaciones», concluye el escrito del NUG.
Partida de ayuda humanitaria de la Unión Europea
La Unión Europea (UE) anunció este mes una partida de 10,5 millones de euros adicionales en ayuda humanitaria para la población afectada por el conflicto armado en Birmania, exacerbado con la asonada que puso fin a una década de transición democrática, así como por las inundaciones.
Grupos opositores citados por el diario birmano Mizzima, crítico con el Gobierno militar, han pedido a la UE que estos fondos no se canalicen a través del Ejecutivo, al que acusan de «ataques aéreos contra las operaciones de rescate por inundaciones», arrestos de trabajadores humanitarios y confiscación de medicinas y alimentos.
La Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas (Acnudh) denunció el martes un desplome de los derechos humanos en el país y la continuidad de ataques militares tanto por parte del Ejército como por grupos que le disputan el control de territorios.
Las denuncias tienen lugar en medio de la pretendida transición política del régimen castrense, que busca legitimación internacional y nombró a Min Aung Hlaing presidente en abril tras unas elecciones sin oposición democrática.










