San José (EFE).- El obispo de Nicaragua desnacionalizado Silvio Báez, muy crítico con el Gobierno que copresiden los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo, reprochó este domingo a las «dictaduras desgastadas» por invocar a Jesús para entronizarse en el poder.
«Cada vez que pretendemos ponernos por delante de Jesús, en vez de ir detrás de Él, dejamos de ser sus discípulos y erramos el camino. Por eso, las dictaduras desgastadas que se escudan hipócritamente en la religión profanan el nombre de Jesús cuando lo invocan desde el poder y le atribuyen a Él el dominio que ejercen sobre el pueblo, pero jamás hablan de la cruz», dijo en su homilía desde una iglesia en Estados Unidos el jerarca católico, quien está exiliado.
Báez, a quien el fallecido papa Francisco ordenó dejar Nicaragua en 2019 por razones de seguridad, agregó que los autócratas «se apropian del nombre de Jesús para legitimar su autoritarismo».
La reforma constitucional
Nicaragua aprobará el próximo 21 de septiembre en primera legislatura una reforma constitucional para excluir de las elecciones a los opositores desnacionalizados, considerados «traidores a la patria», informó el sábado el titular de la Asamblea Nacional (Parlamento), el oficialista Gustavo Porras.
Esta nueva reforma constitucional impulsada por Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años que gobierna el país desde 2007, debe ser aprobada en dos legislaturas distintas, la actual y la próxima (9 de enero – 15 de diciembre de 2027) para entrar en vigor.
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026 pero otras enmiendas constitucionales ampliaron el periodo presidencial, por lo que estarían previstas para noviembre de 2027.
Sin embargo, el pasado 19 de julio Ortega sentenció durante un acto público en Managua para conmemorar el 47 aniversario de la revolución sandinista: «Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder».










