Dallas (EE.UU.) (EFE).- El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, desestimó este jueves las críticas a la guerra en Irán como una mera «cuestión política» durante un discurso en la convención nacional republicana que se celebra esta semana en Texas.
En un llamamiento a los votantes de su partido que se oponen a la impopular guerra, prolongada ya durante más de seis meses, el líder republicano les pidió que no «entreguen el país a un montón de gente loca», en referencia al Partido Demócrata, que amenaza con arrebatar a los republicanos el control del Congreso en los comicios de noviembre.
La convención es la primera de este tipo que celebra el Partido Republicano en su historia, ya que tradicionalmente estos encuentros tienen lugar en años de elecciones presidenciales para elegir al candidato a la Casa Blanca.
El objetivo de los republicanos con este evento es movilizar a sus bases de cara a las elecciones intermedias del 3 de noviembre, en las que se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.

Las encuestas
El partido afronta unas elecciones muy reñidas. Tradicionalmente, en las «midterms», la formación que ocupa la Casa Blanca pierde escaños en la Cámara Baja, especialmente cuando la popularidad del presidente se sitúa por debajo del 50 %. La de Trump es del 32 %, según una encuesta de Focaldata y el diario Financial Times publicada este fin de semana.
Las encuestas más recientes proyectan una victoria demócrata en la Cámara Baja y sitúan en un 50 % las probabilidades de que cada partido controle el Senado, según indicó este martes el agregador de sondeos Decision Desk HQ.
La guerra en Irán, que solo el 25 % de los estadounidenses considera necesaria, según una encuesta de Ipsos publicada a principios de septiembre, es uno de los principales obstáculos electorales para los republicanos de cara a noviembre.
Según datos de NBC, solo un tercio de quienes se identifican con el Partido Republicano aprueba la manera en que Trump ha abordado el conflicto.
Vance responde a manifestante con bandera mexicana
En el discurso, Vance también respondió a un manifestante que lo interrumpió mientras ondeaba una bandera mexicana, un episodio que aprovechó para reivindicar el nacionalismo estadounidense y cargar contra la izquierda.
«Si amas tanto México, vete allí. Yo te compro el boleto de avión», dijo Vance después de que el manifestante mostrara la bandera mexicana durante su intervención.
La prensa presente en la convención republicana, previa a las elecciones de medio mandato, realizada en el American Airlines Center de Dallas, reportó que un sujeto con una bandera tricolor manifestaba en uno de los pasillos del recinto cuando sucedió la confrontación con el vicemandatario.
El vicepresidente calificó posteriormente la enseña como un «símbolo de la extrema izquierda» y sostuvo que el hombre debería haber mostrado la bandera estadounidense. El manifestante fue retirado del recinto por el personal de seguridad.

En su discurso, Vance presentó las elecciones como una batalla por preservar el «derecho de nacimiento» de los estadounidenses y acusó a los demócratas de promover políticas que amenazan la familia, la seguridad, la economía y la identidad nacional.
También vinculó la inmigración irregular con la competencia por empleos y viviendas y afirmó que los estadounidenses habían visto su país «robado» y entregado a extranjeros.








