La Paz (EFE).- La Organización de los Estados Americanos (OEA) pidió este viernes «priorizar el diálogo» y «abstenerse de realizar bloqueos» en Bolivia para fortalecer «la convivencia democrática», después de que el país atravesara por protestas y cortes prolongados de carreteras, en mayo y junio, cuando se exigía la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El Consejo Permanente de la OEA recibió hace poco el informe de la Misión de Alto Nivel de los Estados miembros de la organización, desplegado a finales de julio para apoyar los esfuerzos para «resolver las tensiones».
Sobre la base del documento, la OEA «hace un llamado a todos los actores políticos, sociales e institucionales a priorizar el diálogo, el respeto mutuo y la participación democrática», señala un comunicado oficial publicado en la página web del organismo.
La OEA pide no realizar bloqueos
Asimismo, «exhorta a todos los sectores a trabajar juntos para buscar soluciones dentro del marco constitucional» y recalca que «las diferencias deben abordarse mediante el diálogo y los canales institucionales, no mediante la confrontación ni acciones que profundicen la polarización».

«Hace un llamado a todos los actores a abstenerse de realizar bloqueos prolongados y otras acciones que interrumpan los servicios esenciales, restrinjan la libertad de circulación o afecten negativamente la vida cotidiana de la ciudadanía», dice el comunicado.
El organismo también informó que el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, se reunió con los ministros bolivianos de la Presidencia, Fernando Aramayo, y de Defensa, Ernesto Justiniano, para que «una misión política de alto nivel» viaje al país andino en las siguientes semanas.
El objetivo es «facilitar consultas con actores clave de la sociedad», «profundizar la colaboración con los órganos Legislativo y Judicial» además de «apoyar la elaboración de hojas de ruta destinadas a fortalecer el diálogo», entre otros aspectos.
Estado de excepción
Además, Ramdin y las autoridades bolivianas acordaron, aún sin fecha, el desplegar una misión policial por medio de la Red Interamericana de Desarrollo y Profesionalización Policial de la OEA «para fortalecer las capacidades locales» para «prevenir y gestionar conflictos sociales y situaciones de crisis».
Entre mayo y junio, campesinos, maestros y sectores liderados por el expresidente Evo Morales (2006-2019) realizaron protestas callejeras y bloqueos de carreteras para que Paz renuncie por no dar una solución a la crisis económica que vive el país.
El 20 de junio, Paz dispuso el estado de excepción por 90 días «para liberar las carreteras del país», medida que sigue vigente hasta la fecha.
En la víspera, una comisión de la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de resolución para ampliar el estado de excepción por 90 días, ante los anuncios de movilización de algunos sectores sociales y como medida para preservar la «reactivación» económica del país.









